El Departamento de Transporte (USDOT) confirmó que financiará la renovación de la infraestructura de transporte en el estado de Virginia. La Comisión de Transporte de Hampton Roads (HRTC) recibirá un crédito federal para realizar mejoras que prevengan cuellos de botella en la circulación.
El USDOT invierte en la seguridad de Hampton Roads
Este lunes, Sean Duffy anunció el desembolso de US$310 200 000 para concretar el proyecto de una nueva red de carriles expresos en Hampton Roads, con el objetivo de descongestionar el tráfico en las principales carreteras de la región.
La transferencia de los fondos estará a cargo de la Oficina de Programas de Crédito para Infraestructura (BAB). Amparada en la Ley de Financiamiento e Innovación de Infraestructura de Transporte (TIFIA), se llevará a cabo la ampliación del corredor I-64/I-464, considerado una vía fundamental para que viajeros y comerciantes accedan al sistema portuario de Virginia.
El secretario del USDOT señaló que las largas esperas en el tráfico constituyen pérdidas de tiempo y «cuestan millones de dólares en pérdidas de la actividad económica», por lo que la solución a la congestión en las rutas es clave para potenciar la competitividad financiera, además de la seguridad.
En la misma línea, la congresista Jen Kiggans defendió que «mejorar este corredor de transporte crucial aliviará la congestión, fortalecerá nuestra economía regional y mejorará la infraestructura que respalda nuestra preparación militar y seguridad nacional».
Asimismo, la actualización de las vías es considerada un reforzamiento a la «resiliencia regional», ya que los nuevos caminos asegurarán áreas despejadas para el transporte en emergencias y el despliegue de personal militar en instancias críticas.
Al tanto de los acontecimientos, el secretario de Transporte estatal, Nick Donohue, agradeció la apuesta de Duffy y de la BAB. El funcionario afirmó que «este préstamo TIFIA ayudará a Virginia a completar la red de carriles exprés de Hampton Roads, ofreciendo opciones de viaje rápidas y confiables».
Detalles del proyecto
Según informa el comunicado oficial, el crédito TIFIA será utilizado para costear las obras de transformación de los carriles de uso general y los carriles para vehículos de alta ocupación (HOV) en carriles exprés, para optimizar la capacidad de la autopista actual. Está previsto que las reparaciones estén listas para junio de 2030.
También financiará mejoras en el intercambiador o distribuidor vial, que contará con nuevas rampas de conexión, carriles más amplios y una repavimentación. Finalmente, el dinero se destinará a la instalación de un sistema de cobro de peajes de última generación.
El plan «Freedom to Drive»
Cabe destacar que la decisión de financiar las renovaciones está enmarcada en el plan Freedom to Drive, anunciado por la Administración Federal de Carreteras y el USDOT el pasado mayo. La iniciativa se propuso abordar «la creciente congestión vehicular en todo el país» con el análisis del panorama actual y el diseño de medidas afines.
Según estadísticas nacionales, EE. UU. concentra 10 de las 25 ciudades con mayor problema de atascos en el tráfico en todo el mundo y, en 2024, un conductor promedio pasó hasta 62 horas en espera, lo que generó pérdidas de hasta US$269 000 000 000.
Por ello, el tratamiento inmediato de la problemática se volvió prioridad para Duffy. Con una inversión estimada de US$1 000 000 000 000, la estrategia federal fue lanzada con expectativas de lograr una reducción de los tiempos de demora en alrededor de 19 000 horas diarias, y de los accidentes de tránsito en un 8%.
Además, el programa estableció el cobro de peajes para quienes opten por usar las vías rápidas, con el fin de recaudar los fondos para el mantenimiento a largo plazo de las obras. «La iniciativa ejemplifica el compromiso de la administración de aprovechar la colaboración entre los sectores público y privado para brindar un alivio real a las familias estadounidenses», remarcó Duffy.
