Continúan las restricciones a inmigrantes y ahora en el sector transportista.
El Servicio Postal de Estados Unidos (USPS) endureció sus requisitos para quienes transportan correspondencia y mercancías a través de empresas contratistas.
Y el problema no es menor.
Muchos conductores que llevan años trabajando en rutas postales ahora temen perder su lugar por no cumplir con los nuevos filtros establecidos por el servicio.
La pregunta es inevitable: ¿por qué USPS decidió cambiar las reglas ahora y qué conductores podrían verse más afectados?
¿Por qué USPS decidió endurecer sus requisitos?
El Servicio Postal ha tomado la firme decisión de endurecer todas sus reglas para los transportistas y empresas contratistas que participan en la entrega de correo a diario en el país.
Según la fuente oficial, el principal objetivo es reducir los accidentes en las carreteras y garantizar que cualquier persona que conduzca un camión lleno de correo cumpla con los requisitos correspondientes.
Y esto no afecta solamente a trabajadores directos del correo.
Tanto el personal administrativo como los trabajadores transportistas pasarán evaluaciones exhaustivas. Aunque el mayor impacto recae sobre las empresas privadas que el servicio ha contratado para mover una flota de 55 000 camiones que atraviesa el país diariamente.
Esta decisión llega después de que varias auditorías del gobierno señalaran que era urgente tener un control más cercano sobre quiénes tienen permiso para circular con correspondencia oficial.
El gran reto es que el sistema actual depende mucho de empresas externas, y ahora el correo les exige que todos sus choferes superen un filtro de seguridad más exigente.
Pero el endurecimiento de estas reglas llega en un momento complicado para la industria. Y eso ha aumentado la preocupación dentro del sector.
¿Quiénes podrían verse más afectados por este cambio?
Uno de los grupos más afectados serían los conductores nacidos en el extranjero que trabajan con permisos temporales o licencias comerciales no domiciliadas.
Muchos de estos conductores han estado cubriendo rutas postales durante años sin ningún problema, pero ahora se enfrentan a nuevas barreras que podrían dejarlos sin trabajo de un día para otro.
Según el anuncio oficial de USPS, la intención es filtrar a quienes no tienen una residencia permanente, lo que ha generado incertidumbre entre trabajadores que dependen de estos trayectos para sostener a sus familias.
Y el impacto podría sentirse rápidamente.
Al cambiar las reglas de forma tan drástica, miles de profesionales que tienen sus licencias comerciales en regla pueden quedar sin trabajo.
Pero esta normativa tiene un antecedente.
Una situación similar que tuvo lugar el año pasado que derivó en retrasos operativos y dificultades para cubrir rutas disponibles.
Ahora, muchas empresas de transporte temen que vuelva a ocurrir algo parecido.
Porque mientras las reglas se vuelven más estrictas, el sector sigue teniendo dificultades para encontrar personal capacitado disponible.
La regla que podría dejar fuera a miles de inmigrantes
El cambio más polémico está relacionado con las licencias comerciales CDL conocidas como “no domiciliadas».
Este tipo de permisos son utilizados por conductores que trabajan legalmente en Estados Unidos, pero que no cuentan con residencia permanente o utilizan ciertos estatus migratorios temporales.
El Servicio Postal estableció el pasado 1 de mayo como la fecha límite para aplicar la nueva normativa.
Desde entonces, cualquier conductor con este tipo de licencia que no haya pasado por el estricto proceso requerido está inhabilitado para conducir un transporte de correo.
Y ahí aparece la verdadera preocupación.
Se estima que casi 200 000 conductores en todo Estados Unidos dependen de este tipo de licencias para trabajar. Y una gran parte de esos trabajadores son inmigrantes.
El plazo ha terminado y el impacto en la logística podría ser muy grande.
Los jefes postales advirtieron que ya se observan los problemas: miles de conductores fuera del sistema y un verdadero caos que afecta la logística postal en todo el país.
En medio de la incertidumbre de los conductores, el estado aplica medidas más restrictivas con el objetivo de resguardar la seguridad. Sin embargo, las consecuencias son más drásticas de lo esperado.
