El mandatario boliviano busca reunificar a los distintos sectores del progresismo para afrontar los comicios electorales programados para el 17 de agosto. Desde el espacio de Andrónico Rodríguez pusieron condiciones para responder al llamado, mientras que el sector que responde al liderazgo de Evo Morales, rechazó el llamado.
Elecciones complejas para el oficialismo boliviano
Con las elecciones a la vuelta de la esquina y una fragmentación histórica de los movimientos de la izquierda progresista en el Estado Plurinacional de Bolivia, el presidente Luis Arce volvió a hacer un llamamiento público en pos de la reunificación de bloque progresista boliviano.
El mensaje, difundido a través de las redes sociales y canales oficiales del Movimiento Al Socialismo (MAS-IPSP), mostró su preocupación sobre el futuro de los movimientos de izquierda, de cara a las elecciones de agosto. El mandatario alertó sobre la importancia de alcanzar una unidad «antes de que sea tarde».
En el extenso comunicado, la postura de Luis Arce queda bastante clara: “Antes que sea tarde: la unidad ahora o la derrota mañana”. Puso la historia como coyuntura y evocó a Marcelo Quiroga Santa Cruz, figura reconocida del socialismo boliviano, señalando que la fragmentación podría facilitar el regreso de expresiones neoliberales al liderazgo del país.
Escenario de división
La variedad de respuestas a la invitación presidencial, ponen en evidencia el complejo escenario de la política boliviana. Dentro del espacio oficialista y de la izquierda en general, los principales líderes y facciones se tomaron posiciones que fueron desde el desencuentro, pasando por la reserva y llegando incluso a la negociación abierta, reconociendo las serias dificultades para constituir un bloque común para las elecciones.
Por un lado, el presidente del Senado y referente principal de la renovación del MAS, Andrónico Rodríguez, reconoció que la eventual aceptación de una unidad vendrá acompañada por una serie de condiciones claras. Carlos Sosa, quien actúa como portavoz del presidente del Senado, informó que cualquier búsqueda por constituir un frente en conjunto debe incluir la candidatura presidencial de Rodríguez como eje articulador.
Por otra parte, la alcaldesa de El Alto y principal figura del Movimiento de Renovación Nacional (Morena), mantuvo una posición de cautela. Desde su entorno advirtieron que todo acercamiento posible debía ser evaluado y aprobado por el Comité Político de su espacio, priorizando la exigencia de resultados concretos antes de buscar simples gestos de unidad.
La desconfianza del espacio de Morena se sintetiza en las últimas declaraciones del Secretario Municipal Carlos Marca, quien expresó su desconfianza al recordar que existieron llamados similares previos que no derivaron en acuerdos efectivos, rechazando la idea de una «juntucha por juntuchar«.
Evo Morales lo rechazó
No obstante, el ex presidente y líder de los sectores tradicionales del MAS, Evo Morales, desestimó completamente la convocatorio, algo esperable para aquellos que siguen las idas y vueltas de la actualidad de los sectores de izquierda en Bolivia.
En su respuesta, el ex presidente lanzó una serie de críticas contra el dirigente del MAS arcista Grover García, calificándolo públicamente de «trucho» y «delincuente«. En palabras de Evo Morales, la iniciativa del presidente Arce es un movimiento desesperado de sus adversarios internos, que buscan deslegitimar el liderazgo actual del partido. También, lanzó algunos dardos contra Andrónico Rodríguez, cuestionando su capacidad e independencia.
Morales justificó su postura recordando que cuenta con un respaldo «duro» que alcanza entre el 30% y el 40% del electorado, más allá de las restricciones legales que le impiden presentarse nuevamente para la presidencia. El histórico referente de la izquierda latinoamericana aseguró que la exclusión de su nombre en las boletas solo había incrementado el voto nulo, blanco y las abstenciones, lo que demuestra la continuidad de su influencia en la política boliviana.
