En el marco de los idas y vueltas por los aranceles, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dio a conocer este lunes que se espera un nuevo contacto entre los mandatarios de Estados Unidos y China.
Asimismo, la posible llamada que se puede dar entre Donald Trump y Xi Jinping ocurriría en un contexto marcado por recientes declaraciones del presidente estadounidense, quien acusó a Pekín de incumplir los términos de un acuerdo comercial. Bajo este aspecto, Leavitt marca que es la tercera figura de alto nivel en la administración de Trump que prevé un diálogo inminente.
Según sus palabras, se trataría de una conversación directa entre ambos líderes para evaluar el curso de los compromisos pactados en Ginebra, donde se negoció una reducción arancelaria temporal. La vocera no especificó una fecha concreta, sino que mientras tanto, desde China no dio confirmación pública sobre el eventual contacto, lo que genera dudas sobre el posible contacto, lo que despierta dudas sobre el momento y alcance real de esta iniciativa.
Ginebra podría quedar marcada como una zona de la tregua comercial
Desde hace un mes, en Ginebra, se pudo llegar a una pausa temporal en la guerra comercial que enfrentaba a las dos principales potencias económicas del planeta. Así el acuerdo estableció una reducción de aranceles por 90 días, lo que despertó el optimismo en los mercados internacionales y alivió la presión sobre los sectores afectados.
Pese a esto, la tregua se limitó solo a cuestiones arancelarias y dejó de lado problemas estructurales de fondo, como las críticas estadounidenses al modelo económico chino, dominado por el Estado y centrado mayormente en las exportaciones, por estas diferencias se sigue con tensión y podrían requerir nuevas rondas de negociaciones.
Bajo este aspecto, el secretario del Tesoro de EE.UU, Scott Bessent, los avances posteriores al acuerdo fueron limitados. En ese sentido, el funcionario, que encabezó la delegación en Ginebra, mencionó de manera pública que aún no quedan varios temas por resolver, incluidos los relacionados con minerales estratégicos.
Conversaciones pendientes, según Casa Blanca, que marcan el rumbo
Si bien no hay fecha ni hora confirmada, algunos funcionarios norteamericanos aseguran que el contacto entre Trump y Xi será “muy pronto”. En ese sentido, la expectativa se centra en que esta conversación permita destrabar el estancamiento actual, luego de una serie de recriminaciones bilaterales por supuestos incumplimientos del acuerdo.
En estos términos, en abril, Pekín había señalado que no existía una comunicación reciente entre ambos jefes de Estado, pero por el lado de Trump, declaró el viernes pasado su convicción de que el diálogo con el mandatario asiático se daría “en breve” reflejando un intento por retomar el liderazgo político del proceso.
En el caso de China, no tardó en responder a las críticas estadounidense denunciando nuevas medidas restrictivas, como lo sería la suspensión de visados a estudiantes chinos y controles más estrictos sobre la exportación de semiconductores.
El plano judicial que surge por los aranceles aplicados
Cada día y cada declaración de Trump, el escenario se complica, sobre todo con el nuevo fallo de un tribunal comercial de Estados Unidos, que indicó que el líder republicano habría excedido sus facultades al imponer la mayoría de los aranceles bajo una ley de emergencia nacional.
Lo que hace esta resolución cuestiona el fundamento legal de buena parte de las tarifas impuestas durante su presidencia, pero la aplicación quedó temporalmente suspendida. En menos de 24 horas, un tribunal federal de apelaciones revirtió la decisión preliminar, restableciendo aranceles mientras continúa el recurso legal interpuesto.
La Corte de Apelaciones dio un plazo hasta el 5 de junio para que los demandantes respondan y fijó el 9 de junio como límite para que el gobierno de Estados Unidos emita su contraargumento, y su resolución podría traer consecuencias en la relación comercial con China.
