En el marco de una nueva sesión del Parlamento Europeo, un gran número de representantes pidió cortar relaciones entre Cuba y la Unión Europea si el país caribeño no da pasos concretos hacia la democracia. Tras hacerse pública esta solicitud, la Cancillería cubana apuntó contra el bloque internacional, advirtiendo que se trata de una postura que tiene los mismos lineamientos que la de EE. UU.
Una sesión cargada de tensión
La reciente sesión del Parlamento Europeo estuvo cargada de tensión por las diferentes posturas existentes en torno a los vínculos diplomáticos con Cuba. Luego de un largo debate y una posterior votación, el Partido Popular Europeo y los liberales de Renovar Europa, con 283 votos a favor y 85 abstenciones, lograron impulsar un texto que condena «la represión sistemática que lleva a cabo el régimen cubano».
Desde estos sectores destacan que la violencia y la tortura, al igual que la vigilancia masiva y el trabajo forzoso, son cuestiones que la Unión Europea no debe ignorar. Así también reclamó por la persecución judicial infligida a manifestantes, disidentes, estudiantes y líderes religiosos, que aumenta la cifra de presos políticos dentro del régimen. La Eurocámara expresó su máxima preocupación por este terrible escenario, que atenta contra la vida de propios residentes de la isla.
A través de este texto, los representantes europeos exigen sanciones contra el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, señalando que el único camino para salir del sufrimiento es una transición hacia la democracia. Además, exigen cortar todo vínculo diplomático con el país caribeño hasta que el régimen dé un paso al costado y allane el camino para alcanzar ese cambio profundo político y económico.
En la solicitud, el Parlamento Europeo también mostró preocupación por el deterioro de las condiciones de vida y el creciente impacto humanitario a causa de la falta de combustibles, medicamentos, alimentos y otros artículos de primera necesidad. Según destacaron, este lamentable escenario pone en riesgo la vida de los grupos más vulnerables, especialmente aquellos que necesitan atención médica para sobrevivir.
Críticas de la Cancillería de Cuba
Este viernes, Cancillería de Cuba respondió de manera tajante al texto aprobado durante la sesión de la Eurocámara. A través de un contundente descargo escrito por el canciller Bruno Rodríguez, el régimen remarcó que esta postura es la misma mendaz narrativa utilizada por EE. UU., la cual está diseñada para justificar el cerco energético, la guerra económica extrema y la amenaza militar contra su pueblo.
Dicho descargo también cuestiona la falta de iniciativa de la UE, que no se atreve, siquiera, a invocar la soberanía, jurisdicción ni intereses europeos frente a la injerencia de Estados Unidos contra sus compañías y sus ciudadanos. «Esa omisión viola las propias leyes y regulaciones comunitarias y nacionales, en particular el Reglamento (CE) n.º 2271/96 del Consejo», enfatizó Rodríguez.
Esta normativa, que entró en vigencia el 22 de noviembre de 1996, brinda protección contra los efectos de aplicación extraterritorial de la legislación adoptada por un tercer país y las acciones basadas o derivadas de ella. Para el régimen, dicha postura demuestra el silencio y la complicidad de la UE, la misma que mostraron frente al genocidio israelí en Gaza. «No nos sorprende», destacó.
La postura de Cuba
Pese a esta polémica decisión, Bruno Rodríguez resalta que Cuba no pretende cortar vínculos y seguirá apostando por la implementación del Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación con la Unión Europea. Recordemos que este mecanismo permite abordar los temas de interés común, además de las diferencias, y está construido sobre bases de igualdad, respeto mutuo y reciprocidad.
Mientras tanto, el presidente Miguel Díaz-Canel adelantó que el país seguirá firme con la tradición digna de la diplomacia, aunque afirmó que no sucumbirá ante la presión y continuará con medidas para remontar la crisis impuesta por la agresividad externa.
