El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, volvió a emitir un comunicado, esta vez en formato audio, en una entrevista informal con periodistas desde el avión presidencial Air Force One, mientras se dirigía volando a Washington D.C. En la conversación, el mandatario hizo gala de su estilo frontal y, sin rodeos, definió la intervención en Venezuela en palabras que indican el control de los recursos energéticos.
Donald Trump y el petróleo en Venezuela
A bordo del avión presidencial, Donald Trump reapareció en los medios en la noche del 4 de enero, a casi 48 horas de que sus tropas ingresaran en secreto a Venezuela para extraer a Nicolás Maduro y transportarlo a Nueva York, donde todo indica que será juzgado acusado por cargos de narcotráfico. Esta vez lo hizo en formato audio, en una entrevista del tipo «gaggle», informal, con los periodistas que viajaban junto con él.
Consultado sobre si EE. UU. pretende quedarse en Venezuela, el presidente contestó que «nos dedicamos a tener países a nuestro alrededor que sean viables y exitosos, y donde el petróleo pueda salir libremente» y que eso es bueno porque «baja los precios. Eso es bueno para nuestro país». En ese sentido, envió un mensaje al presidente colombiano Gustavo Petro, avisando que podría ser el próximo foco de presión.
La operación militar y el futuro de Venezuela
En otro orden de cosas, el presidente ya había señalado que su equipo (principalmente Marco Rubio y Pete Hegseth) gobernaría Venezuela de manera temporal hasta que pueda realizarse una transición segura: «vamos a dirigir el país… no podemos arriesgar que otra persona gobierne sin tener en cuenta el bien del pueblo», enfatizó. También señaló que el asunto es muy relevante para su administración, porque «no es un país que está en el otro lado del mundo».
Desde una de las puertas del avión, Donald Trump respondió más preguntas de reporteros y dijo que la operación fue llevada a cabo con un «increíble talento y tremendo patriotismo, valientemente. La valentía fue increíble». También señaló, más temprano, que Delcy Rodríguez, la actual encargada del poder en Caracas está cooperando bajo amenaza. Y que si no hace lo correcto «pagará un precio muy alto, probablemente mayor que Maduro».
Las declaraciones de Marco Rubio
El secretario de Estado, por su parte, se encargó de traducir las declaraciones de Donald Trump en términos más diplomáticos, también ante la prensa y durante el domingo (se comunicó con CBS, NBC y ABC). En ese sentido, buscó matizar la retórica del presidente, aclarando que EE. UU. no busca encargarse de gobernar en el sentido de encargarse del día a día, sino de ejercer una tutela financiera y estratégica.
Además, confirmó que el bloqueo naval se mantiene. Que el petróleo venezolano solo podrá circular si los ingresos del mismo se destinan a cuentas controladas por EE. UU., con el fin de brindar ayuda humanitaria. No a cuentas del régimen. También dijo que para producir ese petróleo se necesita inversión, y que «ellos no tienen la capacidad para levantarlo».
Donald Trump dejó en claro que el objetivo final, además de asegurar la región y resolver las acusaciones de narcotráfico contra Maduro, es garantizar el flujo de petróleo barato y seguro, directo al mercado norteamericano. Aún hay cuestiones que no se han definido, como el modo en que se hará la transición de gobierno y qué candidatos analiza EE. UU para el país intervenido. Si bien en un principio habían anunciado que Delcy Rodríguez estaba dispuesta a cooperar, en su país reafirmaron su lugar de mando, y María Corina Machado no pareciera estar en los planes de Donald Trump para gobernar.
