El ataque de los Estados Unidos a Venezuela para extraditar a Nicolás Maduro y su esposa continúa generando interrogantes, teorías, cuestionamientos y apoyos desde todo el mundo. En ese contexto, el secretario de Estado de la administración de Trump, Marco Rubio, brindó nuevas declaraciones ante la prensa, para explicar detalladamente la captura del mandatario venezolano.
Marco Rubio sobre el futuro inmediato de Venezuela
El secretario de Estado confirmó que su administración está de acuerdo en trabajar con la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, siempre y cuando tomen ciertas decisiones que Estados Unidos considere adecuadas. Para eso su país «mantendrá múltiples palancas de presión». Además avisó que el bloqueo petrolero y la cuarentena naval seguirán vigentes mientras Venezuela no corte lazos con enemigos de EE. UU. como Irán, Hezbolá y Cuba, y limpie la industria petrolera de corrupción.
Asimismo «suavizó» las declaraciones de Trump sobre que EE. UU. gobernaría Venezuela de manera temporal. Para Marco Rubio, su país no busca construir una nación, pero la opción militar sigue siendo una alternativa en tanto no se cumplan las demandas de seguridad nacional.
«No es una invasión»: Marco Rubio rechaza calificar la operación como una guerra y la diferencia con otros casos
El funcionario se opuso a considerar que la operación es similar a otras incursiones militares de Estados Unidos en países como Irak o Afganistán, aduciendo que «no estamos en guerra con Venezuela, estamos en guerra contra organizaciones de narcotráfico» y que al no tratarse de una invasión, sino de una captura puntual, el operativo no requería aprobación ni notificación al Congreso de los Estados Unidos.
El argumento principal de Marco Rubio es que Nicolás Maduro no era un presidente legítimo sino que se trataba de un «fugitivo de la justicia estadounidense» y que él mismo rechazó múltiples ofertas para dejar el poder de manera pacífica. También argumentó que no se trataba del presidente legítimo de Venezuela y cuestionó a los medios que se refieren a él de esa manera.
El operativo en Venezuela también fue justificado por las autoridades estadounidenses como un operativo de seguridad, para evitar la influencia de los «adversarios, competidores y rivales de los Estados Unidos» en el hemisferio occidental. «Es muy sencillo… Bajo la administración de Trump, no vamos a tener un país como Venezuela en nuestro propio hemisferio, en la esfera de control y en la encrucijada de Hezbolá, Irán y cualquier otra influencia maligna en el mundo.» añadió.
Advertencia a Cuba y el control de petróleo
Marco Rubio insistió en el interés puntual de Donald Trump por la industria petrolera, algo que ya había anunciado el primer mandatario cuando dijo que «las mejores y más grandes empresas petrolíferas» de los Estados Unidos realizarían inversiones para recuperar la infraestructura para extracción de petróleo en Venezuela. El secretario de Estado además fue explícito al decir que ellos no quieren que la industria petrolera beneficie a los piratas y se encuentre bajo la esfera de control de Irán.
Por otro lado, envió un mensaje directo a La Habana, a quienes acusaron desde Washington de sostener el aparato de inteligencia venezolano: «Si yo viviera en La Habana, estaría preocupado, aunque fuera un poco. Sabemos que su economía ha colapsado y que dependían del petróleo robado de Venezuela».
La entrevista completa tuvo sus momentos de tensión y al mismo tiempo fue una aproximación más mesurada a las intenciones de la administración de Donald Trump sobre Venezuela, luego de la conferencia que brindó el presidente horas después del operativo, acompañado por Marco Rubio y altos mandos militares, en la cual fue mucho más directo y explícito sobre las medidas que tomaría Estados Unidos en Venezuela.
