Crece la incertidumbre global por la situación del estrecho de Ormuz tras la reactivación de los ataques entre EE. UU. e Irán. En las últimas horas, medios iraníes compartieron artículos en los que afirmaban que el tránsito a través de la ruta marítima estaba reducido a rutas designadas por su Gobierno. Esta información fue completamente negada por el Comando Central estadounidense, que ratificó la libre circulación de los buques comerciales.
Incertidumbre en torno al estrecho de Ormuz
La decisión de retomar las operaciones militares en Oriente Medio generó temor entre las autoridades internacionales, quienes advierten sobre la posibilidad de una nueva crisis energética. Se trata de un escenario alarmante para las regiones que dependen estrictamente de la circulación del petróleo a través del estrecho de Ormuz, como Europa o Asia, ya que podría ser otro duro golpe en medio de una pequeña recuperación.
Según la ONU, la reanudación de la guerra entre EE. UU. pone en jaque la seguridad de la región y la estabilidad de la economía global. Además, representa un retroceso en los logros diplomáticos conseguidos durante las exhaustivas negociaciones. Por ello, instaron a las partes a reconsiderar esta situación y volver al camino del diálogo, ya que una nueva escalada tendría graves consecuencias a nivel global.
«Podemos esperar que los precios y la volatilidad del combustible se mantengan altos y que las interrupciones del suministro, especialmente en los mercados globales, continúen durante los próximos meses», advirtieron los analistas de las Naciones Unidas en su reciente informe publicado. Asimismo, consideran fundamental mantener los ítems más importantes del acuerdo: la libre circulación por el estrecho de Ormuz y la seguridad regional.
Declaraciones del Comando Central de EE. UU.
En este marco, la disputa por el control sobre esta vía marítima es uno de los principales motivos de tensión. Es que el régimen de Teherán pretende tener poder absoluto sobre el pasaje comercial y beneficiarse de ello, con cobro de peajes y rutas definidas por ellos, mientras que la administración de Donald Trump planea mantener la libre circulación y asegurarse el dominio energético internacional.
La postura de la República Islámica quedó reflejada en recientes noticias difundidas a través de sus medios estatales. Según el Comando Central de EE. UU., portales informativos y cuentas pertenecientes al Gobierno habrían confirmado una reducción en el tránsito comercial por esta vía marítima, la cual se limitó a rutas estrictamente designadas por sus autoridades. Frente a ello, las autoridades militares estadounidenses compartieron una tajante aclaración.
«Irán no controla el estrecho de Ormuz. Desde principios de mayo, las fuerzas de Estados Unidos han ayudado a facilitar el tránsito exitoso de más de 800 buques comerciales y 380 millones de barriles de petróleo crudo a través de este vital corredor comercial», advirtió el CENTCOM en su cuenta de X. Asimismo, ratificó la libre circulación en medio de esta nueva escalada de violencia.
Fuego en Oriente Medio
En las últimas 48 horas, se registraron numerosos ataques cruzados entre EE. UU. e Irán. Esto confirma una nueva escalada de violencia en la región, dejando atrás el frágil alto el fuego que no llegó a cumplir ni un mes. Tanto Washington como la Guardia Revolucionaria advirtieron que no están dispuestos a ceder su postura y que responderían al fuego con más fuego.
Por su parte, la Armada estadounidense abrió fuego sobre más de 90 objetivos iraníes, entre ellos bases militares, instalaciones de vigilancia, depósitos de armas y drones, y cuarteles de logística. Mientras tanto, la Guardia Revolucionaria apuntó contra bases de países aliados de Estados Unidos en la región, como Kuwait y Baréin, en respuesta a los ataques ordenados por Donald Trump el pasado miércoles.
