La Comisión Electoral Nacional Independiente (INEC) de Tanzania informó que Samia Suluh Hassan fue reelegida como presidenta del país africano en unas elecciones atravesadas por las protestas masivas y denuncias de violaciones a los derechos humanos. Los espacios de la oposición tanzana acusaron al oficialismo de impedir la participación de candidatos opositores.
Hubo reelección en Tanzania
En medio de una gran crisis social y política fueron celebradas las elecciones presidenciales en Tanzania, donde la actual presidenta, Samia Suluhu Hassan, fue reelegida obteniendo casi el 98% de los votos. La jornada electoral fue llevada a cabo el pasado miércoles y los resultados fueron anunciados oficialmente por la cadena de televisión estatal tanzana.
«Declaro a Samia Suluhu Hassan presidenta electa de la República Unida de Tanzania a través del partido CCM», declaró el presidente de la comisión electoral, Jacobs Mwambegele. Según el titular del organismo electoral, Suluhu Hassan ganó los comicios al obtener 31 913 866 de los 32 678 844 votos en juego.
Si bien se esperaba que la información oficial viera la luz horas más tarde, los medios oficiales aceleraron la divulgación y anticiparon que habrá una pequeña ceremonia de juramentación tras la supuesta victoria contundente del oficialismo.
No obstante, la antesala de los comicios nacionales tanzanos estuvo marcada por una serie de masivas protestas sociales. A esto se sumaron las denuncias realizadas desde el principal partido opositor, Chadema, quienes aseguraron que cientos de personas fueron asesinadas por los efectivos de seguridad desde que iniciaron las manifestaciones.
La comunidad internacional ve con preocupación la situación humanitaria en Tanzania, donde la oposición aseguró que varios candidatos y propuestas alternativas al oficialismo vieron prohibida su participación en el sufragio.
Denuncias de asesinatos y persecución
Si bien la presidenta Hassan todavía no se ha pronunciado públicamente en relación a los incidentes desde que iniciaron las primeras protestas, varios de sus funcionarios han negado el uso de «fuerza excesiva«. Aun así, el oficialismo nacional tanzano ha decretado un confinamiento, toque de queda y bloqueo de los servicios de internet en todo su territorio.
Respecto a esto, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, aseguró que el organismo internacional ve con «profunda preocupación» la actualidad tanzana, en especial los informes sobre muertos y heridos durante las manifestaciones.
El principal partido de la oposición, Chadema, denunció que hubo al menos 700 muertos desde el inicio de las protestas, utilizando información adquirida en hospitales y clínicas, mientras que fuentes del área de seguridad nacional confirmaron a la agencia AFP que los fallecimientos se cuentan «por cientos«.
«En Dar es-Salaam la cifra ronda las 350 muertes y en Mwanza supera las 200. Sumando otras regiones, el total alcanza alrededor de 700«, afirmó el referente del partido de Chadema, John Kitoka, aunque vaticinó que la cantidad real sería incluso mayor debido a las ejecuciones que, supuestamente, se estarían llevando a cabo durante el toque de queda nocturno.
Por otra parte, la presidenta Samia Suluhu Hassan entorpeció la campaña de Chadema al enjuiciar a su líder por traición, y varios organismos de derechos humanos señalaron una «ola de terror» los días previos a la jornada electoral, que habrían incluido secuestros de alto perfil y represión.
Las protestas no cesan
Finalizada la jornada electoral, miles de personas salieron a la calle a manifestarse en contra del oficialismo y negando el resultado oficial. Fueron atacadas varias sedes electorales y puestos policiales, por lo que fue decretado un toque de queda y el corte de los servicios de internet en todo el país.
En un comunicado, la ONU pidió tanto al oficialismo como a la oposición tanzana que actúen con moderación, terminar con la violencia y recuperar el diálogo para evitar una escalada mayor. El organismo internacional se puso a disposición para «apoyar los esfuerzos destinados a fomentar el diálogo, fortalecer la gobernanza democrática y promover una paz sostenible en Tanzania».
