Esta edición de la Copa del Mundo está llena de sorpresas. En uno de esos momentos que pasan a formar parte de la historia de este deporte, Noruega eliminó a Brasil, ganándole 2-1 en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. Con una actuación de Erling Haaland increíble, los noruegos enviaron a la selección brasileña a casa en octavos de final y se clasificaron para estar, por primera vez en su historia, entre los ocho mejores de una Copa del Mundo.
Un partido a contracorriente de la historia
El devenir del choque se desmarcó de todos los manuales. Lejos de aquel histórico culto por la posesión, la escuadra dirigida por Carlo Ancelotti optó por la verticalidad pura y el contragolpe a gran velocidad, buscando hacer mucho daño con Vinicius.
Para sorpresa de los más de 70 mil hinchas que se dieron cita, los noruegos fueron los que tomaron la iniciativa, apoderándose de la pelota y teniendo a Martin Odegaard como maestro de ceremonias e incluso atreviéndose a desafiar al pentacampeón.
Brasil tuvo su gran oportunidad para lograr ventaja en la jornada durante la primera mitad, pero tiró la primera oportunidad de oro. Después de una falta en el área sobre Matheus Cunha revisada por el VAR, Bruno Guimarães ejecutó un penal que terminó en las manos del arquero Nyland, quien terminó por erigirse como uno de los indiscutibles protagonistas de la jornada. Con ese envión anímico, Noruega le metió motor al medio y expuso todos los desajustes defensivos del rival.
La aparición de Haaland para la victoria
Cuando el calor y el cansancio comenzaban a hacer mella en el segundo tiempo, apareció la bestia. En el minuto 79, Haaland, con toda su corpulencia, le ganó la batalla con un salto a Gabriel Magalhães y vino el cabezazo que Alisson no pudo detener. Sin embargo, lejos de irse para atrás a sustentar la ventaja, el equipo escandinavo siguió tocando y yendo hacia adelante, pidiendo a los brasileños que probaran un poco de su propia medicina en el paso de la historia.
El golpe de gracia llegó en el minuto 90: con un Brasil volcado en ataque y sin ideas, Haaland recibió en la puerta del área con tiempo de sobra, se acomodó y sacó un zurdazo bajo y directo que dejó el 2-0 ya aceptado. En el décimo minuto del tiempo de descuento, un Neymar logró descontar de penal para cambiar un poco la estadística, pero la suerte sudamericana ya estaba sellada.
El cuadro de cuartos ya va tomando forma
Con esta clasificación fantástica ya garantizada, Noruega se queda a esperar. El rival para la siguiente fase se definirá esta misma noche en un encuentro explosivo entre México e Inglaterra, que tendrán su partido en el mítico Estadio Azteca. Por el otro lado de la llave, las certezas ya habían llegado ayer, cuando Francia se coló en los cuartos de final derrotando 1-0 a un durísimo Paraguay gracias a un gol de penal anotado por Kylian Mbappé.
Brasil se despide del Mundial 2026 muy pronto, pagando el precio más caro de haberse desprendido de su histórico ADN futbolero. Ceder el completo dominio de las acciones a un conjunto organizado e inteligente como el noruego le terminó saliendo muy caro. Ni la velocidad de Vini Jr. ni el ingreso de Neymar pudieron salvarlo.
Noruega, por el contrario, avisa que no vino de paseo: tuvo orden, paciencia y un jugador que parece ir al frente siempre, sin importar el rival. Haaland dejó claro que puede ir contra todo, logrando llevar al equipo noruego a una presentación histórica en los mundiales. La Copa del Mundo 2026 no deja de sorprender y el premio final puede ser para cualquiera.
