En su mensaje tradicional tras el rezo del Ángelus dominical, el papa León XIV reconoció su preocupación por la aparentemente imparable escalada de violencia y operaciones bélicas en Medio Oriente, haciendo especial énfasis en el Líbano, que amenaza cada vez más con arrastrar al resto de países de la zona a una guerra regional a gran escala, y volvió a pedir a los líderes mundiales que prime la diplomacia y abran un canal de diálogo para resolver el conflicto pacíficamente.
Preocupación manifiesta desde el Vaticano
Entrando ya en la segunda semana de ataques y combates ininterrumpidos, la situación en Irán y, por consecuencia, en toda la región de Medio Oriente parece seguir acelerando sin detenerse hacia un conflicto mucho más amplio y profundo, que podría llegar a durar meses, completamente a contramano de la narrativa que el gobierno de los Estados Unidos y del Estado de Israel intentan instalar.
En este sentido, el papa León XIV, fiel a la histórica tradición de enaltecer el valor de la paz y las soluciones diplomáticas que el Vaticano ha profesado en los últimos siglos, volvió a pedir este domingo que dejen de caer bombas en Medio Oriente y reconoció su creciente preocupación y temor de que el conflicto se propague por el resto de la región y arrastre a la guerra a más países.
Las palabras de León XIV
Tras el tradicional rezo del Ángelus dominical, desde el icónico Palacio Apostólico y ante los miles de fieles que se congregaron para escucharlo en vivo desde la plaza de San Pedro, el líder de la Iglesia Católica comenzó saludando a los presentes: «Queridos hermanos y hermanas, desde Irán y todo Medio Oriente siguen llegando noticias que causan profunda consternación».
«A los episodios de violencia y devastación y al clima generalizado de odio y miedo se suma el temor de que el conflicto se extienda y otros países de la región, entre ellos el querido Líbano, vuelvan a sumirse en la inestabilidad», agregó el obispo de Roma, para luego insistir con «que cese el estruendo de las bombas, que callen las armas y se abra un espacio de diálogo en el que se pueda escuchar la voz de los pueblos».
El Papa, entonces, elevó una plegaria al cielo: «Encomiendo esta súplica a María, Reina de la Paz. Que interceda por aquellos que sufren a causa de la guerra y acompañe los corazones por los caminos de la reconciliación y la esperanza».
El Vaticano, actor activo por la paz
Si bien no es la primera vez que el papa León XIV hace un llamado a la paz en Medio Oriente, varios funcionarios de la Santa Sede han realizado sus propias intervenciones en favor de detener el conflicto. Durante una entrevista divulgada durante la semana pasada, el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal italiano Pietro Parolin, advirtió que con las guerras preventivas «el mundo entero corre el riesgo de ser incendiado».
«Con profundo pesar, los pueblos de Medio Oriente, incluidas las ya frágiles comunidades cristianas, han vuelto a caer en el horror de la guerra, que cobra brutalmente vidas humanas, siembra destrucción y arrastra a naciones enteras a una espiral de violencia con resultados inciertos», señaló el «vice» de León XIV.
En un mensaje enviado el pasado sábado al Encuentro Internacional por la Paz y la Reconciliación celebrado en la Universidad Loyola de la ciudad de Chicago (de donde es oriundo el apoderado del Vaticano), Estados Unidos, León XIV llamó a «fomentar una cultura de la reconciliación capaz de superar la globalización de la impotencia, que nos tienta a creer que una era libre de conflictos es inalcanzable».
