A pesar de que consumimos mayor cantidad de energía en la actualidad, se usa la mitad de la producción petrolera comparado con 1980. Este escenario es una forma de protección ante las inestabilidades del petróleo, especialmente en el contexto actual de la guerra en Oriente Medio y el bloqueo del Estrecho de Ormuz. Las preocupaciones siguen estando presentes, ya que es una amenaza a la estabilidad energética y económica, pero gracias a la eficiencia y diversificación es posible soportar las crisis petroleras con menores consecuencias que hace algunos años.
La eficiencia energética y la diversificación reducen el impacto petrolero
Desde que se descubrió el petróleo y su potencial tanto económico como energético, hemos sido dependientes para el desarrollo a nivel mundial. Sin embargo, el dilema ocurre cuando se presenta una crisis petrolera que impide el abastecimiento o genera volatilidades en los precios del mercado.
Durante décadas, el petróleo fue el rey de la economía y una pequeña interrupción ocasionaba una caída económica global. Bajo este contexto, la situación actual con el bloqueo del estrecho de Ormuz debería causar mayores problemas, pero hoy en día los sistemas energéticos son más resilientes y diversificados.
Si bien la tecnología y los avances nos hacen consumir mayor capacidad energética, también impulsan para generar nuevas fuentes de energía independientes del petróleo. Todavía sigue siendo un recurso estratégico para la economía mundial, pero no es el único elemento energético, ya que existe una matriz más diversificada.
Se consume la mitad de energía por cada dólar de producción petrolera
En la década de los 70 y 80, una interrupción en el suministro significaba caos total. No obstante, en la actualidad, los cambios estructurales con inclusión de energías renovables facilitan la gestión de la crisis petrolera y dan una oportunidad de crecimiento a pesar de los conflictos.
Se sabe que el crecimiento acelerado de la tecnología está generando preocupaciones a nivel internacional; aunque, adaptando sistemas energéticos eficientes, es posible alcanzar una capacidad suficiente de abastecimiento.
Hoy en día, la economía mundial consume aproximadamente la mitad de energía por cada dólar de producción en comparación con 1980. Es decir, las empresas y hogares generan más valor económico usando menos energía del petróleo, lo que reduce sus volatilidades ante cambios en sus precios.
Sin duda, la tecnología ocupa un elemento clave para mejorar los procesos industriales, crear estructuras con menor consumo energético y mayor conciencia sobre el uso de los recursos. Esto da como resultado que, aunque los precios del petróleo sean volátiles y con cambios significativos en el abastecimiento, el impacto económico sea menor que en el pasado.
Al contar con diversas fuentes de energía como solar, nuclear, hidroeléctricas, eólicas y de gas natural, la dependencia del petróleo ha disminuido con el tiempo. Actualmente, su participación es de menos de un tercio, y aunque sigue siendo un recurso vital, no domina por completo el sistema energético global.
No todos los países son resilientes energéticamente
Cabe resaltar que no todos los países se encuentran en las mismas condiciones energéticas. El impacto de la crisis petrolera por el bloqueo del estrecho de Ormuz ha generado dificultades para las importaciones y ciertos países que dependen del petróleo en casi su totalidad se han visto afectados a nivel económico.
Alrededor del 80 % de los países a nivel mundial son importadores de petróleo, por lo que adquieren más petróleo del que producen. Así que un incremento en los precios genera costos muy elevados que impactan de forma directa a los consumidores finales.
La crisis actual de energía por el conflicto con Oriente Medio y el desabastecimiento de petróleo sigue siendo un problema de relevancia, pero se ha podido solventar en ciertos países gracias a la eficiencia energética y diversificación. Aunque la OCDE advierte que el bloqueo del estrecho de Ormuz frenará la economía mundial, seguir avanzando con sistemas resilientes y sostenibles puede ser la salida ante una escalada del conflicto.
