Este lunes, en el marco de las tensiones entre Venezuela y Estados Unidos, el líder del régimen chavista, Nicolás Maduro, denunció ante los medios de comunicación locales que actualmente el pueblo venezolano estaría enfrentando una severa amenaza, ya que un total de 8 embarcaciones militares y un submarino de propulsión nuclear estarían apuntando hacia el territorio con un total de 1 200 misiles de largo alcance.
Es por ello que el líder del régimen venezolano, el cual retiene el poder político de la nación caribeña, expresó ante los medios de comunicación en su país que actualmente recibe una «amenaza extravagante, injustificable, inmoral y absolutamente criminal», solamente comparada con la crisis de los misiles en Cuba ocurrida en el año 1962.
Nicolás Maduro enfrenta la presión máxima de Estados Unidos
En este punto en concreto podemos destacar que Maduro, ante su reciente conferencia de prensa, destacó que tanto el país como el gobierno bolivariano que él lidera en el presente estarían enfrentando una amenaza que no se había visto en 100 años de historia de Venezuela en el Mar Caribe, donde el país sufrió bloqueos navales de otras potencias.
Es por ello que Maduro en sus declaraciones señaló a Estados Unidos como principal responsable de esta ofensiva naval que se cierne sobre las aguas del Caribe, en especial en las zonas marítimas que Venezuela reclama como suyas, en donde fácilmente podrían incursionar estas embarcaciones militares.
Adicional a la información antes expresada, el líder comunista que gobierna en el Palacio de Miraflores expresó ante los medios que el gobierno de los Estados Unidos, en su excusa para combatir el narcotráfico, ha implementado lo que ellos llaman políticas de «presión máxima»; sin embargo, Maduro, en su posición de líder, ha llevado a cabo una serie de medidas para estar preparados ante cualquier situación.
El autoproclamado presidente de Venezuela expresó ante los medios de comunicación que el despliegue naval de los Estados Unidos en aguas del Caribe puede ser catalogado como un vulgar «bodrio» que, más allá de ser una verdadera lucha contra el narcotráfico, guarda muchas similitudes con la crisis de los misiles en Cuba.
Caracas no tiene línea de comunicación con Washington
En este punto en concreto, podemos destacar que el régimen venezolano, al estar muy distante en el espectro político de Estados Unidos, optó por (romper relaciones diplomáticas) desde el pasado 2019, manteniendo dos principales líneas de comunicación, siendo estas a través de John McNamara, encargado de Negocios interino de la Oficina Externa de los EEUU para Venezuela, y Richard Grenell.
Es por ello que el reciente despliegue de buques militares en el Caribe ha propiciado que la cúpula chavista en el presente haya perdido sus principales líneas de comunicación con la actual administración Trump, planteando un panorama en donde el líder del régimen venezolano no puede apelar a la diplomacia para intentar reducir las tensiones con Estados Unidos.
Es por ello que Maduro, en sus más recientes declaraciones, denunció que Estados Unidos, con sus malas intenciones, ha optado por dejar a un lado la diplomacia, reemplazándola por la muestra de músculo militar con fines de intentar propiciar la ruptura interna de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.
Nicolás Maduro pide que devuelvan a nuestros niños venezolanos
Como uno de los últimos puntos, el líder del régimen venezolano expresó que las maltrechas relaciones diplomáticas con Estados Unidos han propiciado que un total de 70 niños de nacionalidad venezolana hayan sido separados de sus padres (deportados al territorio venezolano) en los últimos meses.
Es por ello que Maduro indicó a los medios internacionales que este tipo de medidas llevadas a cabo por Estados Unidos, que contemplan separar a estos niños de sus padres, puede ser considerada ante la comunidad internacional como un secuestro hacia los menores que se encuentran en albergues en territorio americano.
