El océano Austral, conocido popularmente como el océano Antártico, ubicado en el Polo Sur, rodea completamente el continente de la Antártida con su cuerpo de agua. Considerándose el quinto océano del mundo, que cuenta con una profundidad media de unos 3270 kilómetros y zonas que superan los 7000 metros. Además, por su gran magnitud, es el mayor sumidero de carbono a nivel mundial. Cabe destacar que sus aguas frías y limpias poseen muchos nutrientes, lo que le permite albergar una gran cantidad de especies marinas.
Aceleración del calentamiento global
Según un nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) publicado a inicios de septiembre, el planeta superará notablemente el límite de 1,5 grados de calentamiento global en los próximos años. Sin embargo, aún es posible reducir las temperaturas y regresar por debajo de ese umbral.
En ese sentido, el escenario más relevante prevé que el aumento de la temperatura alcance un máximo de 1,8 grados respecto a los niveles preindustriales, mientras que otros escenarios apuntan a un calentamiento superior a los dos grados. No obstante, el informe advierte que cada fracción adicional de grado por encima de los 1,5 °C intensificará los fenómenos meteorológicos extremos y aumentará el riesgo de superar puntos de inflexión irreversibles.
Por otra parte, el secretario general de la ONU, António Guterres, afirmó que las olas de calor, los incendios y las inundaciones son una advertencia de lo que está por venir. Por lo que el PNUMA propone ahora una estrategia para reducir de inmediato y de forma sostenida las emisiones de gases de efecto invernadero y así limitar el pico de calentamiento, para posteriormente retirar carbono de la atmósfera y lograr emisiones netas negativas que reduzcan las temperaturas.
El mayor sumidero de carbono del mundo podría empezar a emitir CO2 después de alcanzar el cero neto
El océano Austral (o Antártico) es considerado el pulmón del planeta, ya que absorbe aproximadamente el 10 % de todo el dióxido de carbono de origen humano que ingresa a los océanos. Sin embargo, investigaciones científicas alertan que este gigantesco sumidero de carbono podría revertir su función y comenzar a liberar grandes cantidades de CO2 a la atmósfera debido a varios factores climáticos.
Por su parte, este enorme océano absorbe más carbono que cualquier otra región en el planeta. Es por ello que, si el mundo alcanza las cero emisiones netas, las concentraciones de dióxido de carbono en la atmósfera disminuirán y el océano comenzará a liberar el CO2 al aire.
Por lo tanto, la liberación masiva de carbono aumentará el calentamiento global durante siglos, incluso si la humanidad elimina artificialmente cantidades gigantescas de CO2 en la atmósfera. Es de resaltar que diferentes estudios han revelado en sus resultados lo difícil que será revertir el cambio climático, aun cuando los países depositen esperanzas cada vez mayores en la eliminación del dióxido de carbono.
La absorción de CO2
Parte de las emisiones humanas de CO2 que ingresan a la atmósfera es absorbida por el océano, lo que desacelera el aumento de la temperatura global y el cambio climático. Cabe resaltar que la alta temperatura del agua, que sube a la superficie a través de la surgencia, es un proceso que realiza el afloramiento de aguas y, cuando se posiciona en la superficie, el agua más fría absorbe el CO2 de la atmósfera.
En conclusión, los modelos informáticos basados en mediciones de CO2 y otras propiedades oceánicas acotan que el dióxido de carbono producido por la actividad humana en todo el mundo fue absorbido originalmente de la atmósfera por el océano Austral, lo que lo convierte en uno de los depósitos de carbono más importantes de nuestro planeta. Sin embargo, a causa de esta absorción, los océanos pueden experimentar una serie de cambios contraproducentes que afecten la vida marina.
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