Este lunes 27 de abril, la ONU dio inicio a la revisión anual del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares, considerado como una de las herramientas más importantes de seguridad internacional. El evento, que reunirá a expertos y representantes de todo el mundo, se da en un marco de extrema tensión, donde la amenaza nuclear cada vez es más grande. Es por eso que desde las Naciones Unidas resaltan la urgencia de reforzar este acuerdo.
Un contexto particular
Las autoridades de la ONU destacaron que el mundo ingresó en un terreno desconocido, en el que las restricciones jurídicas que regulan los arsenales nucleares comienzan a perder valor. Frente a la crisis de dicho sistema de regulación, los expertos remarcan la necesidad de avanzar con un nuevo acuerdo multilateral concreto, que elimine las amenazas actuales y vuelva a traer el orden en el mundo.
Actualmente, muchos de los tratados firmados durante la Guerra Fría perdieron vigencia, como el acuerdo Nuevo START, entre Estados Unidos y Rusia, el cual limitaba el despliegue de ojivas nucleares estratégicas. Este trato expiró en febrero de este año y ninguna de las partes estuvo de acuerdo en extender el compromiso, algo que comienza a ser moneda corriente en el complicado contexto geopolítico actual.
Entre las principales críticas de la ONU se encuentra la postura adoptada por aquellos países con gran capacidad armamentística, que utilizan su poderío para amenazar y desestabilizar el sistema político internacional. Como respuesta a esto, las Naciones Unidas dieron inicio a una nueva revisión del Tratado de No Proliferación (TPN), en la cual se buscará lograr avances en materia de desarme, moderación y cooperación internacional.
Declaraciones de António Guterres
En el marco de esta nueva conferencia de la ONU, António Guterres, secretario general del organismo, hizo un llamado a cambiar el estado de amnesia colectiva en el que ha entrado el mundo respecto a la amenaza nuclear. Desde su punto de vista, hoy en día, las armas de este tipo volvieron a colocarse como un signo de poder, mientras que las normativas que regulan esta actividad comenzaron a erosionarse.
«Por primera vez en décadas, el número de ojivas nucleares está aumentando y las pruebas nucleares vuelven a estar sobre la mesa. Incluso, algunos gobiernos están considerando seriamente la adquisición de estas horribles armas para su defensa», aseveró el mandatario. En ese sentido, cuestionó: «¿Acaso hemos olvidado que las armas nucleares hacen que nadie esté seguro y que una guerra de este tipo no se puede ganar?».
Tras estas declaraciones, resaltó la importancia de mantener en vigencia el TPN, al que consideran como una herramienta clave, que representa el esfuerzo internacional por prevenir el uso, la proliferación y las pruebas de armas nucleares. «Este es un punto de acuerdo para que los países refuercen la seguridad común y den el ejemplo de un multilateralismo en acción», aseveró Guterres.
Siguiendo esta línea, el secretario general de la ONU exigió que la conferencia de este lunes gire en torno a dos puntos claves: el cumplimiento de las promesas, sin reservas, condiciones ni excusas, y la evolución de las bases del Tratado de No Proliferación. «Debe abordar la relación entre las armas nucleares y las nuevas tecnologías y debe contribuir a ampliar el acceso a los beneficios de la ciencia y la tecnología nuclear para el desarrollo sostenible», enfatizó.
Un verdadero camino hacia la paz
Por último, Guterres llamó a hacer un esfuerzo por fortalecer el sistema de salvaguardias y de instituciones como el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). «Es hora de reafirmar nuestro compromiso con el desarme y la no proliferación como el único verdadero camino hacia la paz», sentenció el representante de la ONU, frente a esta crucial conferencia, que se extenderá hasta el próximo 22 de mayo.
