La situación que atravesaba Nepal, provocó disturbios que terminaron con la dimisión del líder de gobierno Khadga Prasad Sharma Oli y de varios miembros del gabinete, así como con la muerte de varios jóvenes que fueron reprimidos por las fuerzas armadas. Ante esta situación, la ONU, se pronunció haciendo un pedido a la moderación por parte del gobierno, para detener la represión violenta de los manifestantes.
La respuesta de la ONU ante las crisis en Nepal
Las protestas en Nepal se debieron entre otras cosas a la prohibición del acceso a las redes sociales a la población, lo que terminó siendo el punto de quiebre en la paciencia de los nepalíes ante la situación económica del país, las altas tasas de desempleo en el sector más juvenil de la población y el malestar social que generaba la corrupción gubernamental y el nepotismo promovido por los funcionarios del gobierno en todos sus niveles.
En ese sentido, derivado de la delicada situación que atraviesa Nepal en estos momentos, la ONU se ha pronunciado a través del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk, quien ha expresado su gran pesar e indignación sobre el uso de la fuerza sobre los manifestantes, el cual calificó como desmedido e innecesario, aún más tomando en cuenta el hecho de que la mayoría eran jóvenes de entre 13 y 28 años.
Igualmente, según el alto comisionado de la ONU, los derechos humanos de los manifestantes deben ser respetados y validados, así como el derecho que estos tienen para hacer valer su voz y opinión en la realidad del país. Türk insistió en que la única medida que debería considerarse para terminar con las protestas en Nepal es el diálogo, descartando la violencia como forma de resolución de los problemas.
Ambos bandos deben moderarse para acabar con la ola de violencia
Otro de los titulares de la ONU que se pronunció sobre la situación de Nepal, fue el Secretario General, Antonio Guterres, que siguió la línea del alto comisionado y expresó su consternación por las vidas de esos jóvenes que se perdieron en las protestas, señalando que las autoridades deben actuar con mayor moderación para poder cumplir con las leyes internacionales y la salvaguarda de los derechos humanos de su pueblo.
Sin embargo, los titulares de la ONU también señalaron que las personas presentes se habían excedido en el uso de la fuerza durante las manifestaciones, en las que se provocaron incendios de edificios públicos, y residencias privadas, e instaron a los manifestantes a disminuir el nivel de violencia. El equipo de la ONU en Nepal instó el inicio de una investigación sobre los abusos que se llevaron a cabo en las protestas.
Las manifestaciones de los jóvenes de Nepal
El lunes 8 de septiembre iniciaron disturbios como respuesta a los absurdos niveles de corrupción y nepotismo promovidos por el gobierno, además de la última reforma de ley que prohibió el acceso de la población a las redes sociales. Estas manifestaciones terminaron con la muerte de una veintena de jóvenes y varios cientos de heridos, provocados en su mayoría por disparos de la policía.
Posteriormente, este martes 9 los disturbios se propagaron por todo el país, llegando a la mayoría de los edificios gubernamentales, y se han incendiado una gran cantidad de oficinas de los partidos políticos que han ocasionado la crisis en la que está inmersa el país, e incluso residencias privadas de estos políticos han sido atacadas.
Por su parte, el primer ministro de Nepal, presentó su renuncia una vez que fue evacuado de su residencia oficial, al igual que varios ministros tanto federales como provinciales, e incluso miembros del parlamento, los cuales han denunciado que la gestión de las manifestaciones ha sido un crímen orquestado contra el gobierno del país.
