En el sur de Ucrania ocurrió un nuevo ataque por parte de Rusia sobre la región de Odesa, que incluyó el impacto de misiles y daños a un barco civil en el puerto de Chornomorsk. El presidente Volodímir Zelensky se mostró firme en su mensaje y pidió a la comunidad internacional mantener la presión para encaminar la guerra hacia una salida pacífica.
Un ataque de Rusia sin justificación militar
El gobierno ucraniano denunció que el bombardeo ruso no tenía un propósito militar claro y afectó directamente instalaciones civiles, incluido un barco que se encontraba en el puerto de Chornomorsk. Según Zelensky, este tipo de ataques demuestra que Moscú no está aprovechando las oportunidades diplomáticas disponibles y, por el contrario, continúa golpeando la vida diaria de Ucrania.
«Agradezco a todos los que en todo el mundo intentan difundir información precisa…», dijo el presidente en X. De igual manera, la situación de Odesa hizo que sea tema de conversación entre Zelensky y Trump, con quien evaluó la magnitud del impacto sobre la población local.
La ciudad, acostumbrada a convivir con las alarmas aéreas, enfrenta ahora daños que vuelven más frágil su infraestructura energética. Hay que tener en cuenta que Zelensky insiste en que solo la presión internacional podrá acercar la paz. Mientras tanto, se intensifican los esfuerzos para proteger vidas en Odesa, Chornomorsk y otras regiones marcadas por la guerra, como Járkov, Sumy o Zaporizhia.
La noche de fuego que hubo en Yaroslavl
En territorio ruso, ocurrió un ataque nocturno con drones que provocó un incendio de gran magnitud en la refinería Slavneft-YANOS, en la ciudad de Yaroslav, el 12 de diciembre, y se convirtió en uno de los incidentes más destacados de la ola de operaciones con aeronaves no tripuladas.
Asimismo, las imágenes difundidas por el canal independiente Astra mostraron las llamas avanzando sobre una de las mayores plantas procesadoras de combustible del país, dejando en claro que algunos residentes locales reportaron haber escuchado al menos siete explosiones antes de que el cielo se iluminara con el incendio.
Un dato importante para tomar magnitud del hecho es que la refinería, que procesa 15 000 000 de toneladas de crudo al año, forma parte de la estructura energética clave para Rusia, por lo que cualquier daño genera preocupación interna, lo que demuestra los ataques de largo alcance que marcaron los años 2024 y 2025.
Antes de que se conocieran los reportes, el gobernador Mijaíl Yevrayev había advertido sobre una posible amenaza de drones en la zona, pero sus declaraciones ahora quedan asociadas a un episodio que lo relaciona con la seguridad de la infraestructura petrolera rusa.
La defensa rusa se muestra en alerta máxima
Luego se llevó a cabo el derribo de 95 drones ucranianos durante la madrugada del viernes, según informó el Ministerio de Defensa ruso; lo que se vio es que la región de Briansk fue la más golpeada, con 63 aparatos interceptados, mientras que Yaroslavl y Moscú registraron ocho y seis, respectivamente.
Bajo este aspecto, en la capital rusa, el alcalde Serguéi Sobianin afirmó que las defensas aéreas evitaron que los drones alcanzaran la ciudad. También se reportó actividad en Tver, Smolensk, Tambov y otras regiones que permanecen bajo alerta casi permanente.
Hasta el momento, Ucrania no emitió comentarios oficiales acerca de esta serie de incidentes, aunque en los últimos meses incrementaron su uso de drones de largo alcance contra instalaciones petroleras y gasíferas en territorio ruso. Sin embargo, los ataques demuestran la complejidad del conflicto en una guerra que combina ofensivas de precisión, presión diplomática y esfuerzos por sostener la moral interna en ambos países, en el marco de la visita de Zelensky a Kupyansk y premia a las Fuerzas Terrestres.
