La dirigencia ucraniana celebró el avance y la imposición de sanciones por parte de la Unión Europea sobre medios de comunicación, canales de televisión, periodistas y presentadores señalados por participar del entramado propagandístico militar prorruso. Por otra parte, el presidente Volodimir Zelenski ratificó la posición inclaudicable de su gobierno en relación a no ceder un solo centímetro de territorio ocupado al invasor y solicitó la firma de un acuerdo de seguridad con Estados Unidos como paso previo para consolidar la paz.
Europa contra la propaganda rusa
La regulación de los medios de comunicación y plataformas de difusión de información es un tema delicado, sobre todo para los gobiernos democráticos occidentales, que buscan un equilibrio entre el control efectivo de la información (ya sea por intereses propios o por una preocupación genuina sobre los consumos de la sociedad) y el exceso de la misma, transformándose entonces en censura.
No obstante, hay situaciones en las que la delimitación del acceso a la información puede ser una herramienta útil, sobre todo en situaciones de conflicto donde la opinión pública puede jugar un papel clave a la hora de abordar una resolución que tenga en cuenta los intereses de las partes en disputa.
En este sentido, el gobierno de Ucrania celebró la disposición de la Unión Europea que, dentro del paquete de sanciones recientemente implementado, sumó una cláusula de regulación (o censura, dependiendo de a quién le preguntes) sobre medios de comunicación y presentadores de televisión «que juegan un rol clave en la divulgación de la propaganda de guerra» rusa.
«Por años, los propagandistas rusos han generado sistemática y deliberadamente una histeria antiucraniana grotesca, chovinista y genocida para movilizar a los rusos a la guerra y al asesinato de ucranianos», señaló el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania, Heorhii Tykhy, y agregó que «la rendición de cuentas por la propaganda rusa es una cuestión de seguridad, verdad y justicia».
El Donbás seguirá siendo ucraniano
Por otra parte, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, volvió a expresarse en relación a uno de los temas que orbitan el acuerdo de paz y el que, seguramente, sea la causa principal del estancamiento en las negociaciones para un cese de hostilidades: el futuro de la región del Donbás.
El dirigente ucraniano mantuvo firme su postura y ratificó que la administración de Kiev no aceptará exigencias territoriales de Rusia, reafirmando la soberanía ucraniana sobre los territorios ocupados y que desde el Palacio del Kremlin exigen que pasen a ser controlados desde Moscú.
«Hasta el momento no hemos encontrado un compromiso en la cuestión territorial, en concreto sobre la parte este de Ucrania. Estamos hablando de la región de Donetsk», declaró Zelenski en una conferencia de prensa realizada en Kiev.
Actualmente, Donetsk se encuentra bajo ocupación y control casi total de las fuerzas rusas. Se estima que alrededor del 75% de la provincia ya fue tomada, lo que, sumado a la ocupación efectiva y total de Lugansk, deja a Moscú con la posesión (por ahora ilegal) temporal de prácticamente toda la región del Donbás.
Primero las garantías de ayuda futura
Al mismo tiempo, Zelenski advirtió que, para poder avanzar en un acuerdo de paz efectivo entre Rusia y Ucrania, primero debe estar firmado y ratificado un entendimiento que garantice que los Estados Unidos auxiliarán directamente a la administración de Kiev si tropas de Moscú vuelven a invadir el territorio ucraniano.
«Se ha conseguido mucho, pero la gente necesita creer en este progreso, porque después de una guerra tan difícil hay poca confianza. Necesitamos algo con lo que poder contar. En este caso, lo principal en lo que podemos contar son las garantías de seguridad», explicó el dirigente ucraniano.
