Nuevos bombardeos sobre zonas civiles de Kiev encendieron las alarmas de la comunidad internacional, que vuelve a poner el foco sobre Rusia. En un reciente comunicado, António Costa, presidente del Consejo Europeo, repudió la postura del Kremlin y adelantó que esto podría tener consecuencias graves, con más presión por parte del G7 sobre Vladímir Putin para instarlo a finalizar esta guerra.
Sanciones de la Unión Europea
El comunicado de Costa tuvo lugar en la antesala de una nueva reunión del G7, la cual se desarrollará en los Alpes franceses, donde se discutirán diversos temas, como el acuerdo con Irán y la reapertura del estrecho de Ormuz. Otro de los tópicos principales de la agenda será el conflicto entre Rusia y Ucrania, que volvió a recrudecer en las últimas.
Mientras se espera esta reunión, donde advierten posibles sanciones contra el Kremlin, el Consejo Europeo adelantó trabajo. Según un reciente comunicado, la Unión Europea (UE) impondrá un paquete adicional de medidas contra Moscú, el cual alcanzará a los ingresos energéticos, su complejo militar industrial, la propaganda y las violaciones de los derechos humanos. Existe un total de 34 personas físicas y 47 entidades afectadas por las nuevas restricciones.
Desde el bloque europeo especificaron que este paquete funciona como una estrategia de presión para que Putin ponga fin de una vez por todas a este conflicto. Para lograrlo, la UE plantea medidas que reduzcan los ingresos energéticos del Kremlin, atacando a su estructura fantasma de flotas. Esto representará una pérdida económica notable, que tendrá un impacto directo en el financiamiento de la difusión de la propaganda estatal rusa y de la guerra en sí.
Tensión por los nuevos ataques contra Kiev
Durante la madrugada de este lunes, Rusia lanzó más de 60 misiles y numerosos drones contra distintas regiones de Kiev, dejando un total de 5 víctimas fatales e importantes daños infraestructurales en zonas civiles. Este hecho se produjo horas antes de la reunión del G7, en la cual participará Volodímir Zelenski, lo que eleva las tensiones internacionales. Asimismo, diversas figuras reconocidas que forman parte del Grupo de los 7 salieron a repudiar el ataque.
Uno de ellos fue António Costa, presidente del Consejo Europeo, quien repudió de manera tajante este hecho y advirtió que el G7 tomará una decisión al respecto. «Cuando los líderes se reúnan en Évian hoy, discutiremos cómo aumentar la presión sobre Rusia para que se acerque a la mesa de negociaciones en busca de una paz justa y duradera en Ucrania», reza el comunicado difundido a través de X.
En esa misma publicación, resaltó que los ataques masivos del Kremlin estuvieron dirigidos contra zonas civiles de la capital ucraniana y afectaron al Monasterio de las Cuevas de Kiev, un sitio de la UNESCO. «Estos ataques demuestran la falta de voluntad para participar seriamente en las negociaciones de paz. Pero el tiempo no está del lado de Rusia», destacó el funcionario europeo.
El otro lado de la cumbre
Si bien los ataques de Rusia ocuparán gran parte de la agenda de la nueva cumbre del G7, también hay buenas noticias para debatir, como el acuerdo entre Estados Unidos e Irán. Según Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, el avance conseguido en Oriente Medio brinda esperanzas renovadas en un mundo cada vez más fragmentado, competitivo e incierto. «Esto nos demuestra que la diplomacia puede dar resultados», aseveró.
Donald Trump, presidente de EE. UU., expondrá los puntos del acuerdo con el régimen de Teherán en la reunión del G7. En este trato, el mandatario estadounidense exigió la reapertura inmediata y completa del estrecho de Ormuz, el fin de los peajes y el levantamiento del bloqueo naval contra Estados Unidos. Además, el entendimiento contemplaría el fin de las agresiones militares en todos los frentes, una decisión que también alcanza al Líbano.
