Cartagena la "Heroica"se Hunde por el Calentamiento Global

Cartagena, la "Heroica", ciudad vibrante que conjuga historia, cultura y belleza natural, se enfrenta a una batalla sin precedentes: el hundimiento.

Las olas, otrora fuente de vida y deleite, se han convertido en un enemigo silencioso. En Tierra Bomba, un antiguo cementerio yace a merced del mar, sus cráneos y huesos emergiendo de la arena como un macabro recordatorio del futuro que podría ser.

Las causas del hundimiento son multifacéticas. El calentamiento global y el consiguiente aumento del nivel del mar son la principal amenaza. A esto se suma la construcción del puerto de Cartagena en un terreno con cavidades subterráneas que ceden, intensificando el hundimiento.

Las consecuencias son alarmantes. El estudio del científico canadiense Marko Tosic revela que el nivel del mar en Cartagena aumenta 7,02 milímetros anuales, una cifra superior al promedio global. De no tomar medidas, la ciudad podría quedar parcialmente bajo el agua en este mismo siglo.

Las zonas más vulnerables son las de menor altitud, como Bocagrande, El Laguito y Manga. Miles de personas serían desplazadas, perdiendo sus hogares y empleos. El turismo, una de las principales actividades económicas de Cartagena, también se vería severamente afectado.

El patrimonio histórico también está en riesgo. El Castillo de San Felipe de Barajas, la Torre del Reloj y otros monumentos emblemáticos podrían sufrir daños irreparables o incluso desaparecer.

No es solo Cartagena la que está en peligro

Ciudades costeras alrededor del mundo como Venecia, Miami y Bangkok también se enfrentan al hundimiento.

El aumento del nivel del mar es un fenómeno que se observa desde hace décadas y que se ha intensificado en los últimos años. Las causas son principalmente dos: el derretimiento de los glaciares y la expansión térmica del agua del océano, ambos efectos directamente relacionados con el calentamiento global.

Las consecuencias del aumento del nivel del mar son diversas y alarmantes:

  • Inundaciones en zonas costeras: Las ciudades costeras son las más vulnerables al aumento del nivel del mar. Las olas más altas y las mareas más fuertes pueden causar inundaciones regulares, erosionando las playas y amenazando las infraestructuras y los hogares.
  • Desplazamiento de población: Millones de personas podrían verse desplazadas de sus hogares debido a las inundaciones y la erosión costera. Esto generaría una crisis humanitaria de gran magnitud.
  • Daños a los ecosistemas marinos: El aumento del nivel del mar puede destruir hábitats marinos críticos, como los arrecifes de coral y las marismas, lo que afectaría a la biodiversidad y a la pesca.
  • Salinización del agua dulce: El agua salada puede penetrar en los acuíferos de agua dulce, lo que afectaría a la calidad del agua potable y a la agricultura.

La acción urgente es imperativa. Se necesitan inversiones en infraestructura para proteger las costas, como la construcción de muros de contención y diques. Implementar medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y combatir el cambio climático es crucial.

Cada uno de nosotros tiene un papel que jugar. Reducir nuestra huella de carbono, apoyar a las organizaciones que luchan contra el cambio climático y educar a otros sobre el problema son acciones que podemos tomar para proteger Cartagena y otras ciudades en riesgo.

El futuro de Cartagena está en nuestras manos. Si actuamos ahora, podemos salvar esta ciudad invaluable para las generaciones venideras.

Ejemplos adicionales:

  • Impacto en la población: El hundimiento de Cartagena afectaría de manera desproporcionada a las comunidades más pobres, que generalmente viven en zonas bajas.
  • Impacto ambiental: La erosión de las costas y la inundación de zonas
    húmedas destruirían hábitats naturales y afectarían la biodiversidad.
  • Impacto económico: Además del turismo, la pesca y la agricultura también se verían afectadas por el hundimiento.

Llamado a la acción:

  • Involucrarse en la política: Exigir a los líderes locales, nacionales e internacionales que tomen medidas urgentes para combatir el cambio climático y proteger las ciudades costeras.
  • Apoyar a las empresas sostenibles: Consumir productos y servicios de empresas que se comprometen con la reducción de su huella de carbono.
  • Utilizar las redes sociales: Difundir información sobre el problema del hundimiento de Cartagena y la necesidad de actuar.

El futuro de Cartagena depende de la acción colectiva. Si actuamos ahora, con determinación y compromiso, podemos evitar que esta ciudad histórica y vibrante se hunda bajo las olas.