¿A “celebrar” el Día Europeo de los Minerales 2019?

Anuncian el Día Europeo de los Minerales (EMD por sus siglas en inglés) a celebrarse del 20 al 22 de Septiembre. Se trata de un instrumento para crear confianza y aceptación del sector minero, según la propia convocatoria.

Bajo lemas como “Esenciales. Inteligentes. Beneficiosos. Tu mundo está hecho de ellos” y también“Tú los usas. Nosotros los proporcionamos” el sector minero quiere señalar con la apertura de minas y canteras por un día y otras actividades la importancia de los minerales en la economía y la cadena de valor.

Hasta ahí todo bien. Si no fuera por la realidad minera actual en Europa y en el mundo, que se vislumbra detrás de esta “celebración”. Es debido a a los graves impactos de la minería que a menudo los nuevos proyectos no cuentan con la necesaria licencia social para operar (lo que los propios mineros abrevian como LSO). Por eso la industria organiza toda clase de iniciativas para lavar su imagen. Promocionar la utilidad de los minerales está bien, pero no si se utiliza para esconder la realidad de su extracción.

Quiénes exaltan la minería

El EMD es una iniciativa de diversas asociaciones de la industria minera como IMA, Eurometaux y Eurmines, la federación de sindicatos de la industria IndustriALL con poderosos lobbies presentes en Bruselas. El objetivo que describen apunta mostrar un vínculo positivo entre la minería y la sociedad. Pero un análisis a fondo de las intenciones de sus lobbistas muestra la persecución de un acceso privilegiado a materias primas primarias, negociaciones de energía a bajos precios, legislación adaptada a sus necesidades, inversiones en el sector de las materias primas y en infraestructura al servicio de sus necesidades y un largo etcétera de beneficios.

Otro de los actores convocantes es el EIT Materias Primas, parte de un órgano de investigación independiente de la Unión Europea creado para asegurar el abastecimiento de materias primas para Europa y convertir la industria europea de materias primas en una de las principales fortalezas dentro del continente. Cuenta con una comunidad de más de 120 socios de más de 20 países de la UE. Son de industrias, universidades e institutos de investigación activos en toda la cadena de valor de las materias primas, desde la fase de exploración, pasando por la minería y el procesamiento de minerales, su reciclaje y la economía circular.

Paso a comentar algunos puntos del planteamiento del EMD.

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Qué hay realmente detrás de las minas

El EMD da una visión de la minería como “integrada en las economías locales”. Pero lo cierto es que difícilmente podría ser de otra manera: la minería es una actividad extractiva destructiva.

En los lugares en los que se lleva a cabo se produce contaminación y agotamiento de aguas superficiales y acuíferos. Atrás deja desechos tóxicos drenajes ácidos y metales pesados. Las operaciones mineras producen polvo, vapores y emanaciones tóxicas y a veces de compuestos radioactivos . Todo ello significa la modificación del paisaje sin remedio, con la consiguiente pérdida de ecosistemas, la amenaza a especies animales y vegetales y la desertificación del suelo

Por todo ello, se infringen graves perjuicios sobre actividades preexistentes, sean agropecuarias, turísticas u otras. También se reporta a menudo aumento de las patologías de la población local tanto respiratorias como intestinales, dermatológicas, renales y reproductivas; y una mayor incidencia de cáncer, leucemia y malformaciones congénitas.

La cuestión del empleo en el sector de la minería vs. riesgos y accidentalidad

El EMD presenta la minería como una actividad que brinda oportunidades laborales en el marco de la industria 4.0 en lugares de trabajo atractivos y modernos. Pero la minería es uno de los sectores con mayor accidentalidad y riesgos laborales y España no se queda atrás. En 2010 se registraron en el país más de 6.100 accidentes laborales. Hay ejemplos por todo el mundo, pero algunos quedaron especialmente grabados en la retina de la opinión pública, como fue el caso en 2010 de los 33 mineros que quedaron atrapados más de 720 metros de profundidad en Copiapó, Chile, durante 69 días y que fueron finalmente protagonistas de un rescate se puede decir que milagroso ya que no hubo que lamentar ningún fallecimiento. Muy diferente fue el final en el caso de la rotura de la balsa minera de la mina Corregao do Feixao en Brumadinho, en Minas Gerais, Brasil. Sucedió a principios de este 2019 causando la muerte a 249 personas, 21 continúan desaparecidas, las víctimas son en buen número empleados de la minera Vale y también residentes del lugar. La causa del accidente continúa en investigación pero todo apunta a graves negligencias de una cadena de responsables que van de la propia empresa a la empresa certificadora TÜV Süd (para más señas, europea, concretamente de Alemania) de la seguridad de la mina y autoridades responsables. En España fue sonada la catástrofe de Aznalcóllar, con consecuencias para el Parque Nacional Doñana por el alud de lodos tóxicos con arsénico, plomo y mercurio derramados tras la rotura de la presa de la balsa de decantación de la mina de la empresa Boliden. Y así año a año.

¿Minería neutra en carbono?

Según su propia convocatoria, el EMD apoya la iniciativa de Materias Primas de la Unión Europea y se pretende también destacar su rol para “una sociedad europea neutra en carbono y para la economía circular”. No dudan en calificar en este contexto a las materias primas minerales como “indispensables para la reducción de las emisiones de carbono en todos los sectores de la economía”, y de calificar a los metales y minerales que se demandan en el contexto de la transición energética como “de baja emisión”. Pero la exploración, extracción, procesamiento y transporte de todas estas materias primas por todo el globo desde los proyectos mineros hasta los centros de consumo significa grandes cantidades de energía no consideradas en las cuentas de esta narrativa engañosa. Lo mismo sucede con la economía circular, de la cual forma parte el reciclaje, el cual está todavía muy lejos de formar parte realmente significativa del consumo y en el que a pesar de todo lo que se menciona como solución a la crisis climática no se está invirtiendo el suficiente esfuerzo ni dinero.

¿Porqué la necesidad de criticar esta iniciativa?

Como expuse más arriba, los mencionados arriba son poderosos actores de la industria extractiva, que cuentan con muchísimo dinero propio, además de subvenciones e incentivos para la promoción de sus actividades. Por el contrario, comunidades afectadas por proyectos mineros en el mundo y en Europa no cuentan ni con recursos ni por el momento con una voz audible y suficientemente amplificada desde la que poder reivindicar derechos y llevar a cabo la defensa de sus intereses.

No cumple entonces realmente dedicarse a celebrar un día de los minerales, sino más bien cambiar la narrativa de lavado verde de las industrias destructivas y contaminantes como la minería, y trabajar por un mundo realmente sostenible, la reducción del consumo, políticas mediombientales estrictas, economías locales, defensa de los territorios.

Por Guadalupe Rodríguez (@ecologistadelno)

Coordinadora de la red global Sí A la Vida No a La Minería para sur de Europa y Latinoamérica

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