Luego de los conflictos que surgieron entre China y Estados Unidos por la suma de aranceles, las declaraciones del portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Lin Jian, generaron conflictos porque estas palabras señalan que Pekín está dispuesto a tomar medidas extremas en respuesta a las acciones de Washington.
A pesar de que las relaciones entre ambas potencias se deterioraron en los últimos años, con disposiciones comerciales, tecnológicas y militares marcando la agencia internacional. Sin embargo, la decisión del gobierno de Donald Trump de imponer nuevos aranceles a los productos chinos fue el detonante más reciente.
Por su parte, Estados Unidos apunta a esta manera de accionar bajo el argumento de que China debe comprometerse más en la lucha contra el tráfico de fentanilo. Así, Pekín considera esta justificación como una excusa débil para fortalecer su política proteccionista.
China sostiene que hizo esfuerzos para luchar contra el fentanilo
El fentanilo es una droga sintética con altos índices de adicción y mortalidad en Estados Unidos, y el tráfico de esto mismo trajo conflictos diplomáticos, pese a que desde China sostienen que hizo esfuerzos para controlar la exportación de precursores químicos, pero acusa a Washington de evadir su responsabilidad interna sobre la crisis de opioides.
Bajo este aspecto, Lin Jian, indicó que si el país que preside Donald Trump pretende un conflicto, ya sea comercial, arancelario o de cualquier otro tipo, apuntó que se preparó para resistir hasta el final y en esta postura refuerza la postura desafiante de Pekín, sino que también insinuaron la posibilidad de un enfrentamiento más allá de lo económico.
Durante años, la guerra comercial fue el principal campo de batalla, y apuntó Jian, que no se dejarán intimidar por las políticas de presión de Estados Unidos, en estos días México, Canadá y China responden al tema de los aranceles por el shock, y que cualquier intento de coaccionar tendrá una respuesta proporcional y que no aceptarán ningún tipo de chantaje, porque desde Pekín se muestran firmes en su postura de defensa de la soberanía nacional.
En Pekín llevan a cabo un plan de expansión militar
Desde Pekín anunciaron que hubo un aumento del 7,2% en su presupuesto de defensa; refuerza la hipótesis de una preparación estratégica ante posibles conflictos. En ese sentido, con la inversión de 245 mil millones de dólares, China busca modernizar su ejército y consolidarse como una potencia militar capaz de desafiar la hegemonía estadounidense en Asia.
Por el lado de investigadores del Pentágono, el monto real que podría llegar a gastar es hasta un 40% mayor debido a inversiones militares ocultas en otras partidas presupuestarias. Sin embargo, desde el gobierno de Xi Jinping, dio prioridad a la adquisición de tecnologías avanzadas, como cazas furtivos y portaaviones, además de la expansión de su arsenal nuclear.
Hasta el momento se dio a conocer que esta suma en la inversión militar se enmarca en un contexto de tensiones con Estados Unidos, Taiwán y Japón, al tener un incremento en la militarización de la región. Esto señaló una preocupación entre los países vecinos, y además reforzaron sus propias capacidades defensivas ante el ascenso militar chino.
La independencia de Taiwán sigue siendo un punto de conflicto
Este problema con Taiwán genera un distanciamiento entre China y Estados Unidos, todo sucede porque Pekín considera a la isla como una provincia rebelde tras intensificar sus ejercicios militares en la zona para reafirmar su reclamo territorial, el gobierno estadounidense mostró su apoyo a Taipéi con ventas de armamento avanzado y acuerdos de cooperación estratégica.
Tras esta decisión, desde el país asiático desplegaron maniobras militares cerca de la isla, enviando docenas de aviones de combate y buques de guerra, con la intención de desgastar las defensas taiwanesas y enviar un mensaje claro a Washington sobre las consecuencias de su intervención en la región.
El primer ministro chino, Li Qiang, reiteró que la reunificación con Taiwán es una prioridad innegociable para el gobierno de Xi Jinping, quien también sorprende con su plan para dominar el mundo. En el Congreso Nacional Popular, remarcaron que se trabajará desde el gobierno para avanzar en la causa del renacimiento nacional.
