En Argentina, el Congreso aprobó este miércoles la autorización al gobierno de Javier Milei, quien lo presentó como DNU para que no se dilate en el Senado, para negociar un nuevo préstamo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Esta determinación alcanza en un contexto de alta inestabilidad económica y social, con miles de manifestantes congregados en rechazo a las políticas de ajuste impulsadas por el Ejecutivo.
Tras la brutal represión contra los jubilados que ocurrió el pasado miércoles, con 129 votos a favor, 108 en contra y seis abstenciones, la Cámara de Diputados respaldó el decreto de necesidad y urgencia emitido por el presidente libertario Javier Milei el 11 de marzo. Esta medida busca fortalecer las reservas del Banco Central y cumplir con los vencimientos previos al acuerdo con el FMI firmados en 2022.
Cabe mencionar que el monto exacto de este nuevo préstamo a negociar no fue revelado para los funcionarios. De igual manera, desde el lado del gobierno, más precisamente el ministro de Economía Luis Caputo y Milei, sostienen que se trata de una estrategia para poder estabilizar la economía, mientras que la oposición denuncia que se trata de una nueva deuda que comprometerá a las futuras generaciones.
Destinos de los fondos y las repercusiones de este acuerdo
En lo que respecta al documento aprobado, la información que se dio a conocer durante el debate es que el dinero obtenido del FMI será utilizado principalmente para cancelar Letras del Tesoro en poder del Banco Central y cumplir con los pagos del Programa de Facilidades Extendidas de 2022. Este acuerdo prevé un período de gracia de cuatro años y seis meses mediante un plazo de reembolso de diez años.
Esta decisión del Congreso llega en un momento crítico, ya que hace una semana ocurrió una represión importante por la marcha en descontento por la jubilación mínima. Volviendo a lo económico, el Banesco Central intervino fuertemente en el mercado cambiario, vendiendo 932 millones de dólares para contener la devaluación del peso, lo que representa el 3,4% de sus reservas, y los mercados especulan con una posible devaluación mayor en los próximos meses.
Desde el oficialismo, la diputada Mercedes Llano defendió la medida, argumentando que permitirá reducir las restricciones cambiarias, disminuir la inflación y encaminar al país hacia el desarrollo (en Nueva York se presentó la primera demanda colectiva por el caso $LIBRA). Sin embargo, sectores opositores consideran que el acuerdo podría agravar la crisis, aumentando la dependencia del FMI y generando más ajustes económicos a las clases sociales más bajas.
Protestas en las afueras del Congreso y un despliegue grande de las fuerzas de seguridad
Durante la jornada en la que se debatía la medida en el Congreso, miles de manifestantes se unieron en los alrededores del recinto, se usó el protocolo antipiquete que consistió en vallar la zona, cortar el tránsito y también en un control masivo en los transportes públicos para que la gente no llegue a la zona, pero esto no evitó que la gente manifestara su rechazo al acuerdo con el FMI y en defensa de los jubilados, quienes serían los más afectados con estas medidas.
Algunos sectores, incluidos sindicatos y organizaciones sociales, se sumaron a la protesta ya que hace una semana una manifestación similar terminó en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, dejando a un fotógrafo gravemente herido, llamado Pablo Grillo, que se encuentra internado y avanzando favorablemente. Sin embargo, el incidente generó críticas hacia el gobierno, acusándolo de una represión desproporcionada.
Esta vez, desde el gobierno prohibieron la utilización de drones de transmisiones en vivo en las zonas de mayor concentración y además agregaron inhibidores. Por el clima de tensión, la oposición también denunció que la aprobación de este decreto contradice una ley sancionada en 2021, que exige el respaldo de ambas cámaras para cualquier nuevo acuerdo con el FMI.
