África parece un territorio sólido, pero en lo profundo de Kenia emerge una señal de auxilio.
Los científicos han logrado observar bajo la superficie y se han dado cuenta de que lo que pensábamos que era muy resistente en realidad es frágil.
¿Qué descubrieron exactamente bajo el polvo de Kenia? ¿Qué consecuencias reales tiene este fenómeno para la geografía mundial? ¿Es este el principio del fin para África tal como la conocemos hoy?
¿Qué fue lo que encontraron los científicos bajo el suelo de Kenia?
Lo que un equipo de investigadores acaba de descubrir bajo la región de Turkana, en Kenia, es sorprendente desde el punto de vista geológico. No es solo una rareza, sino también un gran adelgazamiento de la corteza terrestre.
Descubrieron que la corteza en el centro de esta falla tiene solo 13 kilómetros de espesor. Para que te des una idea, en las zonas más estables del continente, la corteza tiene más de 35 kilómetros de grosor. Esta diferencia es clave para entender lo que está ocurriendo.
Ena anomalía que no se queda en el dato sino que muestra que algo extremo está sucediendo. El continente se está estirando muchísimo, como si fuera un trozo de caramelo que alguien estira por ambos lados hasta que casi se rompe.
No se trata de una grieta superficial visible en el paisaje. La estructura profunda de África se está volviendo delgada, frágil y débil.
Este hallazgo indica que el proceso de ruptura es más avanzado de lo que nadie pensaba. Está preparando el escenario para un cambio en la geografía del planeta que no se podrá revertir.
¿Qué significa este “adelgazamiento” para el continente?
Este fenómeno, llamado “necking” por los geólogos, indica que África ha alcanzado un punto crítico. La corteza terrestre se ha vuelto muy delgada y frágil, lo que permite que el magma del interior ascienda con facilidad, empujando y ampliando las grietas a un ritmo acelerado.
Un estudio reciente publicado en la revista Nature muestra que esta región del continente ya está en una fase avanzada de ruptura. En otras palabras, que África se divide en dos no es una teoría descabellada, sino una cuestión de tiempo.
A pesar de ello, este hundimiento del suelo nos ha permitido conocer nuestro propio origen. A medida que la tierra se hundía, se crearon condiciones ideales para que el lodo y los sedimentos entierren y protejan fósiles humanos.
Sin este proceso, probablemente nunca habríamos encontrado los restos de nuestros antepasados.
Este hallazgo nos enfrenta a un futuro incierto. Los científicos ya se preguntan cuánto tiempo le queda al mapa tal como lo conocemos y, sobre todo, qué pasará con los millones de personas que viven justo donde la tierra se está dividiendo.
¿África se partirá en pedazos?
La respuesta es un rotundo sí. Aunque nos cueste imaginarlo, los científicos están convencidos de que lo que estamos presenciando hoy es, en realidad, el lento y asombroso nacimiento de un nuevo océano.
La grieta en la región de Turkana sigue creciendo: se amplía unos 4,7 milímetros cada año. Puede parecer muy poco, pero en el tiempo de la Tierra, es muy rápido y no se detendrá.
Con el tiempo, el terreno seguirá hundiéndose y el agua del Océano Índico inundará las zonas bajas, creando un gran brazo de mar. Cuando eso pase, países como Etiopía, Kenia y Somalia quedarán aislados, convirtiéndose en una gran isla separada de África.
Es interesante pensar que, en millones de años, lo que ahora son desiertos y volcanes activos será el fondo de un mar profundo. La grieta que han encontrado los geólogos es el paso previo a que el área se convierta en océano.
Este es el último paso, el momento en que la tierra se rompe por completo y el agua toma el control, cambiando el mapa del mundo para siempre.
Como ya vimos, África está experimentando un cambio geológico importante. Esto nos recuerda que nuestro mundo sigue cambiando. La Tierra tiene su propio ritmo y nosotros solo somos testigos de un capítulo más en su larga historia.
