La compañia de pruebas en genética 23andMe se ha declarado en bancarrota de acuerdo con la Ley de Quiebras estadounidense, especificamente el capítulo 11 que le permitiría continuar sus operaciones y establecer un plan de reestructuración que le permita pagar todas sus deudas. Una empresa fundada hace 19 años que llegó ser cotizada en la bolsa y alcanzar un valor de 6 mil millones de dólares, que con su quiebra genera más incertidumbre en clientes que en accionistas, por tratarse de una corporación que maneja una amplia base de datos de genomas de todos quienes le han contratado.
Ann Wojcicki, CEO de la compañía renuncia y espera presentar oferta
Una vez introducida la bancarrota, la directora ejecutiva presentó la renuncia a su cargo con efectos inmediatos, sin embargo continuará siendo parte de la junta directiva, pues tal como lo afirma en un comunicado, la CEO continua confiando en la compañía a pesar de ser parte de los responsables de la situación que confronta la empresa en la actualidad.
Para Wojcicki es importante resaltar que 23andMe se fundó en 2006, cuando los estudios personales de genética no tenían relevancia y ni siquiera eran conocidos por las personas, y así mediante diferentes estrategias se hizo un lugar en el mercado del diseño de perfiles genéticos y antecedentes familiares por medio de un modelo de negocios innovador que se ha mantenido en permanente cambio.
Así mismo, la ex directora ejecutiva de la empresa genética ha afirmado que en caso de que el tribunal acepte la solicitud, presentaría una oferta para su adquisición, con miras a aplicar las estrategias que ha venido presentando ante la junta directiva y han sido rechazadas. Al respecto Wojcicki, también ha señalado que tras su renuncia «se encuentra en una mejor posición para presentar una licitación indepediente» para la compra de la empresa.
Se desconoce la protección de la información genética de sus clientes
Una de las principales preocupaciones que se han generado alrededor de la quiebra de la empresa de genética 23andMe, es el manejo de los datos obtenidos a partir de los análisis de ADN de los más de 15 millones clientes. Las políticas con las que se manejará la privacidad de esta información es la pregunta principal en caso de que la empresa cambie de propietarios.
En ese sentido, diversas agencias y expertos señalan la relevancia de definir este punto, ya que los datos de la genética humana son exclusivos por lo que terminan refiriendo información sobre el individuo y su entorno familiar así como de sus ancestros. De manera que es una necesidad urgente la de establecer medidas de proteccion de estas bases de datos de forma segura mediante estrategias tecnológicas que generen confianza suficiente al aportante.
Aún más, cuando los datos de genética que han sido obtenidas por 23andMe no se acogen a lo establecido en la Ley de Portabilidad y Responsabilidad, del Seguro Médico, sino que la empresa ha establecido politicas de privacidad que le son propias. Además se ha rumorado que la empresa dejaría los programas de desarrollo farmacológico para dedicarse a la comercialización de la información genética de sus clientes.
Convocatoria a los consumidores a eliminar la cuenta
En virtud de la incertidumbre existente alrededor de los datos que maneja la empresa 23andMe, el fiscal general de California ha emitido ua alerta al consumidor, donde señala los riesgos que afrontan los datos personales de los millones de clientes ante la quiebra de la empresa, por lo que les hace un llamado para que realicen la eliminación voluntaria de sus datos genéticos de la plataforma de esta compañía.
De esta forma, los clientes de esta empresa pueden proteger de manera individual al menos los datos que se encentran publicados sobre sí mismos en las plataformas web de esta empresa, cuya oferta de adquisición podría ser cerrada en mayo próximo. De manera que, los datos genéticos de los clientes podrían ser retirados antes de esta fecha para garantizar su protección.
