Ver lo que ocurre en CDMX desde el espacio, nos hace cuestionarnos todo.
Vivir en la Ciudad de México es caminar sobre la historia misma de América, desde estructuras aztecas hasta pasillos de la época colonial, pero lo más extraño no es lo que hemos dejado atrás, sino lo que le está pasando al suelo.
¿Qué es lo que está cambiando la ciudad y qué creen los científicos que pasarán en los próximos años?
Qué secretos se esconden en CDMX
La Ciudad de México es mucho más que una ciudad moderna, es un sitio repleto de historia. Lo increíble es que se construyó justo en el centro de un valle rodeado de volcanes, un lugar donde parecía imposible.
Bajo el pavimento, todavía se esconden túneles antiguos, cámaras secretas y tesoros de nuestros antepasados que nadie ha encontrado. Todo esto existe porque la ciudad se levantó directamente sobre lo que antes era el enorme Lago de Texcoco.
Estar en medio del Valle de México fue una gran ventaja para que los antiguos aztecas crearan la impresionante Tenochtitlán, pero también es el origen de sus problemas actuales.
Como el suelo está hecho de lodo y arcilla blanda, la ciudad no está apoyada sobre roca firme. En realidad, descansa sobre los restos de ese antiguo lago que, aunque ya no vemos, sigue decidiendo qué pasa con cada edificio o calle que se construye encima.
Un fenómeno que tiene a todos preocupados
El fenómeno que tiene preocupados a los científicos se llama “subsidencia”, pero ¿qué significa esto? Básicamente es el hundimiento lento pero constante del suelo.

Y ¿por qué ocurre? Para que los más de 20 millones de personas que viven en la ciudad tengan agua al abrir el grifo, se tiene que extraer una buena cantidad de los pozos subterráneos.
Así, el terreno pierde el apoyo que necesita. Entonces, se comprime debido al peso de la ciudad y es como si se estuviera desinflando. Según los datos que publicó la NASA, hay barrios que han descendido más de 1,2 centímetros en solo un mes.
Esto nos hace preguntarnos qué pasará en los próximos diez o veinte años. Si la ciudad sigue bajando a este ritmo, las construcciones más importantes podrían empezar a tener problemas.
Los expertos ya están advirtiendo que, en un par de décadas, el nivel del suelo habrá cambiado tanto que sacar la basura o el agua de lluvia será muy difícil. Esto dejará a muchas zonas expuestas a inundaciones que hoy en día no podemos ni imaginar.
El satélite que vigila cada centímetro
Lo que hace que este descubrimiento sea tan especial es la manera en que se logró, ya que la imagen no fue tomada por una cámara común, sino por el satélite NISAR, un proyecto conjunto entre la NASA y la Agencia Espacial India que se lanzó en 2025.
Este aparato tiene uno de los radares más potentes que existen y puede ver a través de las nubes y los árboles para medir cómo se mueve el suelo con una precisión increíble, con precisión de milímetros.
Gracias a su enorme antena de 12 metros, el satélite descubrió que entre finales de 2025 y principios de 2026, la ciudad no se hundió de forma pareja. El mapa que crearon muestra manchas de color azul oscuro en los lugares donde el terreno está bajando más rápido.
Se estima que para el año 2045, la Ciudad de México se verá muy diferente en cuanto a su altura, y la tecnología tendrá que trabajar a contrarreloj para evitar que la capital termine pareciéndose a una «Venecia» moderna, atrapada y hundida en su propio valle.
Al final, lo que captó el satélite no es solo un mapa de colores, sino un recordatorio de que la Ciudad de México está en una lucha constante contra su propio suelo.
