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La reproducción de águilas pescadoras cayó a niveles insostenibles en la costa atlántica, con la falta de alimento como principal causa posible

Por Skarlett Soto · 19 octubre, 2026 · 3:55 p. m. · 4 min de lectura Compartir: f 𝕏 in
La reproducción de águilas pescadoras cayó a niveles insostenibles en la costa atlántica, con la falta de alimento como principal causa posible
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Las águilas pescadoras de la costa atlántica están teniendo problemas para sacar adelante a sus crías. Lo curioso es que a las que viven cerca de lagos y ríos de agua dulce les está yendo mucho mejor.

Un estudio que siguió a casi 2900 parejas en diez estados encontró una diferencia preocupante entre ambos ambientes.

Los investigadores sospechan que la falta de alimento podría estar detrás de esta situación. Y hay un pequeño pez que puede ayudar a explicar lo que está pasando.

La enorme diferencia entre vivir cerca del río o del mar

Los investigadores observaron 2886 parejas de águilas pescadoras en 65 áreas de diez estados. Entre todas consiguieron sacar adelante 1936 crías, un promedio de 0,67 por pareja.

La cifra preocupa porque los científicos utilizan como referencia un mínimo conservador de 0,8 crías por pareja para evaluar si una población puede mantenerse a largo plazo.

Pero los resultados fueron muy distintos según el lugar donde anidaban.

En los ríos, lagos y embalses de agua dulce, el 93 % de las áreas superó ese umbral, con un promedio de 1,15 crías por pareja.

En las zonas costeras ocurrió lo contrario. Apenas el 28 % de las áreas alcanzó el nivel de referencia y el promedio cayó a 0,59 crías.

Esto no significa que todas las águilas de la costa estén perdiendo a sus polluelos, pero sí que muchas están criando menos de lo necesario para mantener sus poblaciones.

¿Y por qué hay tanta diferencia entre unas y otras?

El pequeño pez que podría explicar la falta de alimento

Una de las principales pistas está en la alimentación.

Las águilas pescadoras dependen de los peces para alimentar a sus crías. En lugares como la bahía de Chesapeake, uno de sus alimentos habituales es el menhaden del Atlántico, un pez pequeño y rico en grasas.

águila
Una águila pescadora adulta necesita aproximadamente 400 gramos de carne de pescado al día, lo que equivale a entre 30 y 120 peces al mes aproximadamente, según el tamaño de las presas que capture.

Durante años, los adultos han llevado estos peces a sus nidos para alimentar a los polluelos. Sin embargo, los investigadores han observado que en algunas zonas costeras cada vez llegan menos.

Los estudios realizados en Chesapeake encontraron señales de estrés alimentario. Cuando los padres no consiguen suficientes peces, las crías pueden debilitarse y morir antes de aprender a volar.

A veces los adultos llevan otras especies, pero no todas aportan la misma cantidad de energía.

La gran pregunta es por qué está faltando alimento.

La pesca industrial de menhaden forma parte del debate, al igual que los cambios ambientales que pueden afectar la distribución de los peces.

Pero los científicos todavía no pueden asegurar que una sola actividad sea responsable de lo que ocurre en toda la costa atlántica.

Qué revela esta caída sobre la costa atlántica

Las águilas pescadoras no están consideradas una especie globalmente amenazada de extinción. Sin embargo, los resultados muestran que varias poblaciones costeras atraviesan dificultades.

Y lo que ocurre en sus nidos también puede dar pistas sobre el estado de los ecosistemas acuáticos.

Si los adultos encuentran menos peces, tienen más dificultades para alimentar a sus polluelos. Con el tiempo, eso puede afectar la cantidad de aves que llegan a reproducirse.

Por ahora, los investigadores saben que las parejas costeras están criando muchos menos polluelos que las de agua dulce, aunque todavía necesitan entender mejor todas las causas.

El seguimiento de 2026 permitió comprobar que el problema no se limita a un solo lugar de la costa atlántica.

Ahora será importante observar qué sucede en las próximas temporadas y estudiar si la disponibilidad de menhaden y otros peces continúa disminuyendo.

Porque detrás de los nidos donde cada vez sobreviven menos polluelos podría haber un problema que también afecta a otras especies que dependen de los mismos peces.

 

Puedes revisar el estudio completo en: Watts, B. D., Hines, C., Byrd, M. A., Lukei, R. F., Jr., Paxton, B. J., Duval, L., Spiewak, K. E., Kearns, G. D., Day, D. D., & Rattner, B. A. (2026). Widespread reproductive deficits in Chesapeake Bay ospreys. Frontiers in Marine Science, 13, 1685158. https://doi.org/10.3389/fmars.2026.1685158

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Skarlett Redactora
Skarlett es ingeniera ambiental y redactora con experiencia en investigación y escritura creativa. Se especializa en abordar problemáticas ambientales actuales y en analizar las tecnologías sostenibles que buscan reducir su impacto. Comprometida con el medio ambiente, destaca por ofrecer contenidos claros y objetivos que invitan a la reflexión y fomentan el desarrollo sostenible.

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