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Investigadores observaron retinas en movimiento y patas contraídas en arañas saltarinas dormidas y confirmaron una fase de sueño parecida al REM

Por Skarlett Soto · 2 noviembre, 2026 · 9:55 p. m. · 4 min de lectura Compartir: f 𝕏 in
Investigadores observaron retinas en movimiento y patas contraídas en arañas saltarinas dormidas y confirmaron una fase de sueño parecida al REM
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Una araña puede pasar un buen rato sin moverse y, de repente, encoger las patas mientras duerme.

Eso fue lo que observaron investigadores de la Universidad de Bonn al estudiar a Portia fimbriata, una pequeña araña saltarina de Australia conocida por su habilidad para cazar.

Al revisar las grabaciones, descubrieron que estos animales no descansaban siempre de la misma manera. A veces permanecían casi inmóviles y, en otros momentos, movían las retinas y contraían las patas.

Lo curioso es que esos movimientos recordaban a los que ocurren durante la fase REM del sueño humano.

Pero había algo que los científicos necesitaban comprobar: ¿las arañas realmente estaban dormidas?

Qué observaron los científicos mientras dormían las arañas

Para estudiar su descanso, los investigadores observaron a las arañas durante varios días y noches. Utilizaron cámaras infrarrojas para ver qué hacían en la oscuridad sin molestarlas.

Al revisar las imágenes, encontraron dos comportamientos diferentes.

Durante algunos períodos, las arañas permanecían prácticamente quietas. En otros, encogían las patas, tenían pequeñas contracciones musculares y sus retinas comenzaban a moverse.

Fue esto último lo que más llamó la atención del equipo.

En las personas, durante la fase REM los ojos se mueven rápidamente y el cerebro presenta una actividad particular. Es también una de las etapas en las que solemos tener sueños más vívidos.

Las arañas, en cambio, tienen los ojos fijos, aunque sus retinas pueden desplazarse dentro de ellos.

Los movimientos se parecen, pero eso no significa que el sueño de ambos funcione exactamente igual. Para saberlo, los investigadores necesitarían conocer qué ocurre en el sistema nervioso de estos animales.

Cómo comprobaron que las arañas dormían y no estaban simplemente quietas

Una araña puede quedarse inmóvil por muchas razones. Puede estar esperando una presa o simplemente permanecer quieta sin estar dormida.

Por eso, las grabaciones no eran suficientes.

Los investigadores utilizaron sonidos para comprobar cómo reaccionaban las arañas. Cuando estaban activas, respondían con mayor rapidez. Pero durante el descanso tardaban más en reaccionar.

Después interrumpieron el sueño de algunos ejemplares y observaron qué pasaba más tarde.

Las arañas que habían descansado menos recuperaron después parte del sueño perdido.

Es algo que también ocurre en otros animales y una de las señales que permiten distinguir el sueño de la simple inactividad.

Con estas pruebas, el equipo de la Universidad de Bonn pudo confirmar que Portia fimbriata presenta dos fases de sueño: una más tranquila y otra en la que aparecen los movimientos de las retinas y las contracciones musculares.

Sin embargo, el estudio no permite saber si las arañas sueñan.

Los científicos observaron su comportamiento, pero no midieron la actividad cerebral. Por eso, aunque una de las fases recuerda al sueño REM, todavía no pueden asegurar que sea igual al de las personas.

Qué revela este descubrimiento sobre la evolución del sueño

Las arañas y los seres humanos somos muy diferentes. No tenemos el mismo cuerpo ni un sistema nervioso parecido, pero al dormir pueden aparecer comportamientos similares.

Eso es lo que hace interesante este descubrimiento.

Los científicos quieren entender si algunas características del sueño aparecieron hace millones de años y se conservaron en animales muy distintos, o si surgieron por separado a lo largo de la evolución.

Todavía no tienen una respuesta.

El equipo también quiere estudiar cómo duermen otras especies de arañas y si existe alguna relación entre el descanso y sus capacidades cognitivas.

Otra de las preguntas pendientes es cómo les afecta la luz artificial durante la noche, algo que podría alterar sus períodos de sueño.

Por ahora, los investigadores han encontrado algo importante: estas pequeñas arañas pasan por distintas fases de sueño y, cuando no descansan lo suficiente, recuperan después parte del tiempo perdido.

Todavía falta saber qué sucede en su sistema nervioso durante esos movimientos. Las grabaciones muestran cómo se comportan mientras duermen, pero no qué ocurre dentro de ellas.

 

Puedes revisar el estudio completo en: Geiger, N., Capelle, M. Q., Rosentreter, P., Herberstein, M. E., Bahl, A., De Agrò, M., Klein, B. A., & Rößler, D. C. (2026). Behavioral evidence for two-stage sleep in spiders. Proceedings of the National Academy of Sciences, 123(45), e2618030123. https://doi.org/10.1073/pnas.2618030123

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Skarlett Redactora
Skarlett es ingeniera ambiental y redactora con experiencia en investigación y escritura creativa. Se especializa en abordar problemáticas ambientales actuales y en analizar las tecnologías sostenibles que buscan reducir su impacto. Comprometida con el medio ambiente, destaca por ofrecer contenidos claros y objetivos que invitan a la reflexión y fomentan el desarrollo sostenible.

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