Este viernes, el estado de Texas afronta un complejo escenario meteorológico de emergencia de cara al fin de semana del Memorial Day, con alertas activas por tormentas, inundaciones y hasta granizo que amenaza a millones de personas en el sur de Estados Unidos. Según la NOAA, Panhandle es el epicentro de las alertas para el fin de semana con posibilidad de granizo de gran tamaño, ráfagas de viento y lluvias que podrían derivar en inundaciones localizadas.
Advertencias estatales
Desde Texas, las organizaciones de emergencia, como la División de Emergencia de Texas, recomiendan no cruzar calles inundadas, ya que más de 15 centímetros pueden hacer caer a las personas y causar daños. Para los conductores, la recomendación es similar: evitar zonas con 30 centímetros de agua o más. También se aconseja monitorear los pronósticos locales del Centro de Operaciones de Texas, que trabaja 24 horas.
Por otro lado, siendo un fin de semana con movilización turística, estiman que 3,7 millones de texanos pasarán por las rutas y tomarán vuelos, por lo que recomiendan verificar el estado de los aeropuertos y las carreteras antes de partir.
Estado de emergencia en Texas
El nivel de alerta activo en Texas permanece en el nivel 2, que se traduce en un riesgo leve, principalmente en Panhandle y en el noroeste del estado. Hasta el momento, la lluvia acumulada en Freeport es de 18,67 centímetros en las últimas 72 horas, y hay alertas vigentes de la NWS hasta el próximo lunes, cuando se conmemora el Memorial Day.
Panhandle es la zona de mayor riesgo según los pronósticos extendidos de la NOAA, pero el suroeste de Oklahoma parece también estar señalado para este viernes por los posibles granizos de gran tamaño, ráfagas de viento destructivas y el pico de alerta para este viernes por la noche, con el pronóstico extendido hasta el lunes. Amarillo, Lubbock, Abilene, Wichita Falls, Childress y Lawton son las localidades con mayor riesgo.
El riesgo continuará el sábado y domingo en la franja costera, en el sur de Texas y en el sur de Louisiana, con Houston, Galveston, Corpus Christi y San Antonio como posibles epicentros de las inundaciones repentinas en zonas urbanas, rutas y ríos menores con acumulaciones de hasta 20 centímetros de lluvia. Y es que, según la Universidad Texas A&M, las zonas urbanas suelen recibir más tormentas convectivas pequeñas que las rurales, ya que actúan como «islas de calor» que favorecen la convección atmosférica.
En Texas, esperan no repetir el escenario que dejó la tormenta de junio de 2025, cuando 13 personas murieron en San Antonio luego de que el fenómeno azotara la región. A un año del hecho, se espera que los vientos y las tormentas sean más leves para la temporada que está a punto de comenzar.
Respecto a la movilización en carreteras, la Asociación Americana del Automóvil (AAA) estima que 3,7 millones de personas tienen previsto desplazarse, por lo que instan a que tomen precauciones antes de salir y recomiendan monitorear el estado de las carreteras a través del portal de Drive Texas.
El trabajo ahora
«El Centro de Operaciones de Emergencia del Estado de Texas continúa operando las 24 horas para apoyar los esfuerzos locales de respuesta a las tormentas. Se recomienda a los texanos monitorear los pronósticos locales, ya que se esperan impactos en todo el estado», escribieron desde el TDEM esta mañana de viernes. Luego, alertaron que las tormentas dispersas aún podrían impactar en otras partes de Texas donde aún no se registraron precipitaciones, especialmente en el sureste del estado. «Aumenta la probabilidad de tormentas severas desarrollándose en el Panhandle este viernes», señalaron oficialmente.
