La Casa Blanca dio a conocer el documento aprobado por el presidente para dar marco ejecutivo a la implementación estratégica de la inteligencia artificial en operaciones de seguridad y desmantelar las trabas burocráticas que limitaban su aprovechamiento.
Trump usa la IA para blindar la seguridad nacional
En plena reconfiguración del tablero geopolítico y mientras intenta aventajar a China en la carrera tecnológica, EE. UU. moviliza recursos para garantizar la máxima explotación del innovador recurso, que presenta un potencial sin precedentes para su uso en la guerra cibernética.
Desde su retorno al poder, Donald Trump dejó en claro su interés de aprovechar los beneficios que traerá a la sociedad y al sistema estadounidense la aplicación de las nuevas tecnologías en ámbitos clave, como la educación, el trabajo, el mercado, la medicina y la ciencia.
En esta línea, el lanzamiento de la Misión Génesis representó la materialización de los principios que orientan la agenda Pax Silica. El proyecto, bajo la órbita del Departamento de Energía, pretende fusionar los desarrollos en IA con el conocimiento científico avanzado y la infraestructura, para crear software y hardware de última generación.
Sin embargo, en un contexto de incertidumbre normativa y mientras el mundo observa con recelo la expansión de los centros de datos y su impacto en el medioambiente, Washington dio un paso más y anunció hoy la firma del «Memorándum Presidencial de Seguridad Nacional sobre Inteligencia Artificial».
El histórico documento traza los primeros lineamientos para la integración de la IA en el sistema de seguridad y opera como «marco para poner los sistemas de IA más avanzados, seguros y fiables en manos de los combatientes y profesionales de inteligencia estadounidenses, al tiempo que se garantiza su uso responsable».
Tal y como fue planteada, la estrategia apunta no solo a la adopción del recurso tecnológico, sino también a impulsar la construcción de instalaciones informáticas de alta seguridad, «para ejecutar futuros sistemas de IA a gran escala», y fortalecer los talentos en el área con la conformación de una reserva de expertos.
Asimismo, el texto ordena la derogación del NSM-25 de la Administración Biden, que regulaba la producción de la IA bajo la presunción de la existencia de riesgos de violación de privacidad, y abre camino para que las empresas del sector progresen en la materia.
El foco: proteger a la población
El gobierno republicano apuntaló su decisión en la necesidad de garantizar la seguridad de los cuerpos del ejército y de los civiles, en un momento en el que el país lleva adelante un agresivo plan expansionista, con incursiones en LATAM y el Golfo Pérsico.
«Utilizada adecuadamente, puede ayudar a proteger a las tropas en el campo de batalla, permitir operaciones precisas que minimicen los daños a la población civil y garantizar que Estados Unidos mantenga una superioridad tecnológica», detallaron.
Asimismo, la administración remarcó la responsabilidad ética que conlleva la incorporación de estos artefactos, e hizo énfasis en el rol de comandantes, directores y jefes de agencia, quienes tendrán la obligación de asegurar el cumplimiento de los principios de su uso transparente y bienintencionado.
Como un compromiso a largo plazo, el comunicado explicita que «el aparato de seguridad nacional jamás desarrollará ni implementará IA para censurar la libertad de expresión, introducir sesgos ideológicos ni realizar vigilancia ilegal contra el pueblo estadounidense».
Las computadoras cuánticas, el otro proyecto de EE. UU.
El gobierno más poderoso de Occidente también se encuentra explorando, con el respaldo de Japón, la creación de ordenadores cuánticos capaces de multiplicar exponencialmente la capacidad de procesamiento de las supercomputadoras.
Recientemente, el laboratorio Fermilab y la empresa Harmoniqs confirmaron su colaboración para articular los softwares Piccolo.jl y QICK y configurar una computadora capaz de autorregularse y perfeccionar el control cuántico.
