El tribunal regional de Hamm es el escenario donde se llevará el emblemático caso de justicia climática, en el que un campesino se enfrenta a una de las más grandes compañias energéticas del continente europeo y el mundo. Saúl Luciano Lliuya, agricultor nativo de Huaraz una ciudad peruana ubicada al oeste de ese país, demanda que el grupo empresarial RWE compense a la ciudad por las emisiones de carbono.
Luego de la demanda presentada en el 2015 por Lliuya, los órganos de justicia alemana han admitido los argumentos y programado las primeras audiencias para el 17 y 19 de marzo. Por lo que el peruano se trasladará a alemania para ser escuchado en torno al caso.
Caso de justicia climática único en el mundo
Uno de los principales efectos del cambio climático es el deshielo de los glaciares polares y continentales. No obstante, muy poco se ha dicho de las consecuencias más directas que tiene el derretimiento de estas masas de hielo. Y este es el basamento fundamental de la solicitud de justicia climática que asiste a Saúl Lliuya, que requiere la protección de su tierra ante posibles inundaciones.
En ese sentido, el peruano acusa a RWE de ser responsable por el 0,5% del derretimiento de los glaciares que rodean la Laguna Palcacocha. Así mismo, solicita el resarcimiento económico con el objetivo de tomar medidas de protección ante los riesgos que aquejan a su población nativa.
Su reclamo se basa en estudios realizados por la compañía Carbon Majors, según el cual, RWE sería responsable del 0,5% del cambio climático entre 1850 y 2013. De esta forma, obtendría una compensación económica cercana a los 15 000 dólares para construir un dique que reduzca los riesgos de inundación por desbordamiento de la Laguna Palcacocha.
En ese orden de ideas, Saúl Lliuya viajará a Alemania para presentarse en los tribunales, acompañado de los abogados de la organización Germanwatch que lo han guiado en este proceso. De ese modo, Lliuya ha declarado que la justicia que solicita consiste en poder mitigar los riesgos a los que se encuentra sometida su ciudad natal mediante la construcción de las infraestructuras necesarias.
Cabe destacar que la demanda fue interpuesta por primera vez en 2015 y fue desestimada por los tribunales de Essen, ciudad sede de la energética. Siendo posteriormente admitida en Hamm durante el año 2017, sin embargo estuvo retrasada hasta ahora debido a la pandemia COVID-19. Así, ahora fue convocada la primera audiencia, para que Lliuya presente sus argumentos.
Llamados de atención sobre los efectos del cambio climático
El caso de Lliuya contra RWE se ha comparado con las más grandes luchas de la historia, mostrando cómo un simple ciudadano puede atacar un gigante trasnacional. Es por ello que ha causado interés en diversos grupos, entre los que se cuentan la ONG Germanwatch, que ahora le acompaña y paneles de expertos que han visitado la zona para constatar las aseveraciones que realiza Saúl.
Es importante señalar que tras la visita a los glaciares y la laguna Palcacocha por parte de jueces y peritos del caso, se ha ordenado la presentación de pruebas que de ser suficientes conllevarían entonces a la apertura de juicio formal.
De manera que con la entrada en esta fase, el caso toma relevancia relativa pues, RWE nunca ha operado en Perú y estaría siendo juzgada en su país de origen, Alemania, por afectaciones causadas por las emisiones de CO2 durante toda su historia. Con lo que se dejaría sentado un importantísimo precedente en cuanto a justicia climática.
Igualmente, habrá que esperar las reacciones de la energética, pues hasta el momento RWE lidera en energías renovables y se plantea alcanzar huella de carbono cero para 2040. Sin embargo, no ha tenido pronunciamientos sobre este caso, que sería el pionero en cuanto a resarcimiento por emisiones de carbono ocurridas en décadas anteriores a la operación actual.
