Desarrollo Sustentable

Desacreditar el mito de la competitividad

Los habitantes de la sociedad contemporánea estamos inmersos desde que nacemos en la trampa de la competitividad, de la acumulación de cosas y logros materiales como única vía a la felicidad y a la realización plena de la vida. Poseer es la obligación que nos impone el modelo social en el que vivimos; desde nuestros primeros pasos en la vida se nos impone competir y poseer como fines en sí mismos.

Dimensiones de la Crisis. Otro mundo ¿es realmente posible?

Utilizando el parámetro de la huella ecológica por un lado, y el índice de bienestar humano de la Organización de las Naciones Unidas, un grupo de investigadores confeccionaron un método para cuantificar el nivel de sustentabilidad de los paises. La aplicación de ese índice a 93 países, entre 1975 y 2003, reveló que no obstante los conocimientos acumulados y las medidas adoptadas durante ese periodo, la sociedad humana se ha vuelto menos, no más sustentable, con excepción de un país, Cuba.

El cinismo verde en la escena publicitaria

La posibilidad de avanzar hacia un modelo de desarrollo sostenible deberá ir asociada necesariamente a la transformación de los modelos de consumo y los patrones de producción. Aunque más que de sostenibilidad en este caso hemos hablado de cosmética, de un maquillaje verde que los expertos en Relaciones Públicas y en comunicación empresarial intentan construir en la percepción de las audiencias.La publicidad como herramienta de transmisión de valores e ideas sabe bien cómo adaptar sus estrategias a las preocupaciones de la sociedad-mercado para seguir fabricando consumidores en serie.

Areas naturales protegidas

A través de la historia, los seres humanos hemos utilizado pródigamente los recursos naturales, en un principio sin tener conocimiento, posteriormente sin otorgar la debida importancia al concepto de la sustentabilidad, lo que ha llevado en diversas áreas al deterioro cuantitativo y cualitativo de los ecosistemas.

Apropiación y producción socioecológica para un nuevo modelo socialista

El ecosocialismo del siglo XXI deberá basar su propuesta en nuevas formas de conciencia productiva. La fuerza productiva no ha de residir ya ni en la tierra, ni en el capital y ni siquiera en el trabajo, sino en el grado de conciencia colectiva, ecológica y social de los trabajadores. Una conciencia planetaria y de especie además de la de clase. Para construir esta nueva racionalidad socioambiental es necesario como dice Enrique Leff “desenterrar las condiciones ecológicas de sustentabilidad y descongelar en tiempo en el que han quedado adormecidos los sentidos culturales, negados y desconocidos por el egocentrismo y la megalomanía de la racionalidad económica capitalista” (Leff Enrique, Ídem).

Socialismo, agroecología y enmienda

La agroecología nos da la oportunidad histórica de contribuir con los cambios paradigmáticos por los nuevos procesos productivos que se están creando y consolidando para contribuir sustancialmente con la supervivencia de nuestra vida y planeta. Afirmamos que cualquier propuesta de tendencia socialista debe promover una alimentación sana. La ciencia agroecológica es la única alternativa que puede garantizar unas buenas prácticas agrícolas ambientalmente sustentable.

Otra agricultura es posible y necesaria

Durante el año 2008 fuimos testigos de muchos eventos que nos llevan a preguntarnos sobre la viabilidad de la permanencia de nuestra especie en este planeta. En muchos casos se trata de tendencias que vienen desarrollándose durante prolongados períodos de tiempo. Este sombrío panorama nos obliga a plantearnos modelos alternativos, que permitan implementar soluciones sustentables a esta problemática. En lo que a la agricultura respecta, la Agroecología se erige como la alternativa con mayores probabilidades de éxito.

Homo Automoviliensis y socialismo del siglo XXI

En casi todas las áreas profesionales de nuestro modelo social la competencia profesional se mide en parte por el vehículo que la persona posea. A más nuevo, más lujoso, más costoso, más exclusivo, se entenderá que ese profesional es más brillante, más talentoso, más competente y quizás hasta más probo. Absurda manera esta la de asimilar inteligencia y honradez con pistones, rines cromados y caballos de fuerza.

En el futuro es inescapable producir alimentos propios

Hace algunos años la mentalidad de la “energía barata” descubrió que podía producirse “más comida con menos esfuerzo” reemplazando la luz del sol con fertilizantes y plaguicidas basados en combustibles fósiles, y el resultado fue que la típica caloría de energía alimenticia requiere unas 10 calorías de energía fósil. A como dejamos que nos alimenten otros, la cuenta suma por lo menos una quinta parte de los gases con efecto de invernadero.

Forestación y plantas de celulosa

Casi inexistente, el diálogo entre el gobierno uruguayo y las organizaciones ambientalistas se estancó con la agudización del conflicto con Argentina por la planta de Botnia, pero el tema fundamental sigue siendo la forestación y sus impactos, cuya negación es cada vez más insostenible.

Carta de Maputo – Agricultura Campesina y Soberanía Alimentaria Frente a la Crisis Global

Está quedando claro que las corporaciones transnacionales son los verdaderos enemigos que están detrás de aquellos. Está quedando claro que los gobiernos neoliberales no sirven los intereses de sus pueblos. También está quedando claro que el régimen mundial de alimentos controlados por las empresas transnacionales, no es capaz de alimentar a la gran masa de personas en esta planeta, mientras que la soberanía alimentara basada en la agricultura campesina local es mas necesario que nunca.

Comunas Socialistas Agroecológicas

Con lo expuesto y con el extraordinario progreso en materia de leyes que nuestro gobierno revolucionario ha elaborado en darle jurisprudencia a la agroecología (Ver Ley de Salud Agrícola Integral; Ley de Fondas y Ley de Soberanía Agroalimentaria). Avancemos por las: «Unidades territoriales de producción, distribución e intercambio colectivo de alimentos sanos acorde a las condiciones agroecológicas locales, donde las familias involucradas expresan su equilibrio y ecuanimidad en todos sus procesos de relaciones ambientales, sociales y laborales sin sentirse ni dominados ni sometidos por otro tipo de relación ajeno a la naturaleza de sus propios procesos».

Quevedo, Ecuador. Oasis de organización en los desiertos del monocultivo

Así llevan décadas federados en su organización local (la uocq), anudando lazos con organizaciones mayores, convocando a otros, colocando sus alternativas cuerdas y generosas de cómo vivir en un mundo que alcance para todos. Es así como en medio de los caciques, el miedo, y la violencia, estos rincones de vida como bastiones en medio de los enormes desiertos de monocultivo siguen siendo centros que resisten la Revolución Verde e interactúan buscando más diversidad, más autonomía productiva, más comunidad.

La crisis de los alimentos y el hambre: Una visión desde el llano

Aunque las zonas rurales de Timor Oriental están generalmente aisladas del más mínimo nivel de servicios disponibles en Dili, hay tanta hambre en Dili como en muchas zonas rurales. Los residentes de Dili dependen casi exclusivamente del arroz como alimento básico, a diferencia de las comunidades rurales para las que los alimentos tradicionales todavía componen una parte importante de sus dietas diarias.