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La Deuda Externa es pequeña, comparada con las otras dos deudas

Todos nosotros hemos escuchado hablar muchas veces de la “Deuda Externa”. Mas allá de que se discuta si debe ser pagada o no en su totalidad, revisada, reprogramada, condonada o repudiada, todos sabemos que existe.

Sabemos también que en este momento la Deuda Externa de América Latina en su conjunto alcanzaba al 29,4% del PIB en 2012, pero en 2017 se elevó a 43,3%. Se proyecta que para 2023 se ubique en 52,7%.  Y que nuestros países pagan cada año mucho mas dinero en concepto de intereses de esa deuda, del que invierten para garantizar que se respeten los derechos humanos de sus pueblos, tales como el derecho a la educación, a la salud y a la justicia, o el derecho a un ambiente sano y una vida digna.

Sin embargo, aunque es la mas conocida, esa “Deuda Externa” no es la única deuda que existe. Podemos al menos tener en cuenta dos deudas mas y bastante mas importantes. Una de ellas es muy antigua, tanto que se remonta a una época en la que recién comenzaba el saqueo de ese continente, en el que se amaba y respetaba a la Naturaleza, tanto como a una Madre. Esta deuda de la que solo una parte está documentada a través del Archivo de Indias, que cuenta con papeles, recibos y firmas que la respaldan, informa que solamente entre el año 1503 y 1660 llegaron a Europa 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata provenientes de América.

Esta deuda que al día de hoy mantiene el Continente Europeo con América, principalmente Latinoamérica y el Caribe , sin haber pagado un peso de capital ni de intereses, seria, si actualizáramos razonablemente su valor, muy superior a la Deuda Externa que se nos reclama.

Otra deuda es la llamada “Deuda Ecológica”. The Friends of the Earth Internacional dice sobre ella que “La acumulación de responsabilidad de los países industrializados por la destrucción (del medio ambiente) causada por sus patrones de producción y consumo, es la llamada Deuda Ecológica. La riqueza extraída por los Países del Norte a expensas de la población que vive en los Países del Sur, ha contaminado su legado natural y medios de
subsistencia. La deuda ecológica igualmente incluye la apropiación ilegitima de la atmósfera y de la capacidad del planeta por parte del mundo industrializado. Esta deuda es el resultado de un modelo de desarrollo que esta empezando a difundirse a través del mundo y que amenaza a la subsistencia de las economías locales”.

Entonces, si existen al menos tres deudas, ¿por qué solo la “Deuda Externa” es exigida con vehemencia y su no pago acarrea sanciones políticas y económicas?

Los países del Sur, los países “subdesarrollados”, somos quienes debemos decir Basta! Basta de que se sigan endeudando con nosotros. Basta a que nos sigan contaminando el aire, el agua y el suelo. Nosotros venimos pagando desde hace mucho tiempo con el hambre y la miseria de nuestros pueblos. Es hora de decir Basta
de pagos sin causa y si quieren hacer cuentas que nos digan primero como nos proponen pagarnos sus deudas.

Solo si empezamos a decir Basta con todas nuestras fuerzas, podremos salvar el planeta y el futuro de la humanidad. Y Basta significa No al ALCA, al NAFTA, al TLCAN, ni a ningún otro tratado saqueador y ambientalmente insustentable. No a las Guerras, No al Pago de la Deuda que no debemos. Basta es empezar a decir todos los No que sean necesarios para que un mundo mejor sea posible y podamos comenzar a construirlo.

Por Ricardo Natalichio,
Director
www.EcoPortal.net

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