La responsabilidad del rey Carlos III y el futuro mundial 

La noticia de la muerte de la Reina Isabel II dará mucho de qué hablar durante las próximas semanas. Y es que, a su deceso y exequias reales, se le suma el ascenso de su hijo como monarca de la Corona británica. Mucho se ha hablado de la longevidad de la reina, hasta el punto que durante la última década se crearon muchos memes refiriéndose a su condición “inmortal”. 

La verdad es que la Reina Isabel II, estuvo al mandato del reino inglés durante 70 años. Una cifra bastante significativa, en tanto le correspondió despedir a varias personalidades emblemáticas del siglo XX y le correspondió vivir grandes sucesos de la historia.

De hecho, a propósito del reciente mundial de fútbol, es totalmente cierto que este año será el primer campeonato del que no será testigo en carne propia la monarca. Ella nació en el año de 1926. Y el primer mundial fue celebrado en Uruguay en el año 1930.

La transformación económica que afrontará la Corona Británica 

La reina Isabel II tampoco será testigo del impacto que tendrá en la presente década las criptomonedas. Si bien ha habido contrastes fuertes durante los últimos meses, el lanzamiento de la criptomoneda Bitcoin Prime, supone una nueva revolución en el mercado mundial. 

La misma web de https://bitcoinprimeapp.com/es esboza con claridad lo que representa esta transformación en el mundo contemporáneo. Aunque claro, será el actual rey inglés quien sí podrá ser consciente del alcance de esta criptomoneda durante estos años que se vienen. 

Más allá de lo que represente esto en el mercado, la Corona británica tiene nuevos desafíos por resolver. Por ejemplo, ahora que la reina ha fallecido la Mancomunidad de Naciones afrontará ciertos cambios. Lo que sostenía propiamente a esta asociación era la misma Reina Isabel II

¿Qué significa esto a futuro? 

Esto lo que quiere decir es que las relaciones diplomáticas entre estas naciones pueden cambiar. Y la gestión del rey Carlos III deberá ahora hacerse responsable de que exista una muy buena comunicación. De cualquier manera, dirigir a un país no es cosa fácil. 

Aunque por supuesto, a lo largo de toda su vida, los herederos de la Corona inglesa reciben una fuerte formación para asumir dicho cargo. La Corona inglesa tiene una de las economías más sólidas del mundo, empezando por el mismo valor que representa la libra esterlina en el mercado mundial.

Tanto así, que el valor de la libre esterilidad es un poco más alto que lo que representa el dólar americano. Así las cosas, la economía nacional e internacional, va a representar transformaciones sociales con el ascenso del rey Carlos III. Empezando porque desde ya, todo el papel moneda que circula en el país va a cambiar su diseño. 

El rostro del rey Carlos III en los billetes nacionales 

Sí, este es quizá uno de los datos más curiosos. Así como la plataforma https://bitcoinprimeapp.com/es, describe su propia presentación como criptomoneda, algo similar ocurrirá en Inglaterra. El rostro del rey Carlos ocupará el lugar que antes poseía la reina Isabel II en los billetes a nivel nacional. 

Este simple hecho representa una inversión que afrontará el gobierno británico, para cambiar su identidad y proyectarse ante su nueva identidad monárquica. Es curioso que todos estos protocolos tengan que seguirse de manera tan estricta. Pero, a decir verdad, se trata de unos protocolos bastante tradicionales que vienen presentándose desde las antiguas edades de los monarcas. 

Sobre este tema hay mucho que decir. La reforma de la imagen representa cambios en muchas dimensiones. El escudo de armas, los retratos monárquicos y otras modificaciones sobre los protocolos reales suponen casi que un cambio de pensamiento dentro de los integrantes de la Corona.

Sobre el futuro de la monarquía 

Quizá uno de los retos más importantes que tenga que afrontar el rey Carlos III es el referente a los cambios que ha venido viviendo la Corona frente a su imagen monárquica. El concepto de la monarquía sigue siendo criticado desde distintas naciones del planeta e incluso dentro de la misma sociedad inglesa. 

Será en eso en lo que más cuidado tendrá que tener el rey Carlos III para que la imagen de la Corona mantenga su respeto en la comunidad nacional e internacional.