Los pumas están ayudando a evitar accidentes de tráfico.
Puede parecer extraño, pero es lo que está ocurriendo en la península Olímpica, en el estado de Washington.
Los pumas hacen que los ciervos tengan miedo de acercarse a zonas con muchas carreteras y cambien sus horarios de actividad.
Al modificar su comportamiento para evitar encontrarse con los pumas, también disminuye el riesgo de que los ciervos coincidan con los vehículos. Los investigadores estiman que este efecto podría reducir las colisiones hasta un 76 %.
Entonces, ¿podría ser que cuidar a los carnívoros salvajes, como los pumas, sea también una manera de hacer que las carreteras sean más seguras?
Cámaras permitieron reconstruir la relación entre pumas, ciervos y carreteras
Para comprender cómo interactúan los pumas, los ciervos y los vehículos en un mismo espacio, el grupo de investigadores realizó un seguimiento muy detallado en el terreno.
Los científicos compararon miles de fotos tomadas con cámaras trampa con información sobre accidentes de tráfico que involucran animales silvestres.
Al revisar toda la información, los resultados mostraron un patrón claro.
En los lugares donde viven y cazan los pumas con regularidad, los ciervos tenían un 15 % menos de probabilidades de utilizar zonas con una elevada densidad de carreteras.
Este descubrimiento indica que la presencia de un gran depredador crea una especie de barrera invisible.
Esta barrera hace que las presas se alejen de áreas con mucho tráfico y modifica la forma en que los animales comparten el entorno con las personas.
El miedo al depredador cambia los lugares y horarios elegidos por los ciervos
El cambio más importante para la seguridad de los conductores no es solo dónde se mueven los ciervos, sino cuándo lo hacen.
Como los pumas suelen cazar aprovechando la oscuridad de la noche, los ciervos reaccionan cambiando su rutina habitual y aumentando su actividad durante las horas del día.
Este cambio resulta importante para los conductores, ya que muchos de los accidentes con estos animales ocurren cuando está oscuro.
Este fenómeno se conoce en ecología como el «paisaje del miedo» y explica cómo el temor a los depredadores cambia la forma en que los ciervos se mueven y organizan su tiempo.
Al investigar cómo la presencia de los pumas influye en la conducta de sus presas y en su relación con las personas, los investigadores estimaron una reducción del 67 % en la probabilidad de colisión entre ciervos y vehículos.
Además, sus modelos apuntaron a que este efecto podría traducirse en hasta un 76 % menos de colisiones.
Conservar pumas podría convertirse también en una forma inesperada de proteger conductores
El descubrimiento ofrece una visión distinta sobre la importancia de proteger a los animales.
Aunque los gobiernos invierten dinero en pasos para animales, vallas y señales, estas obras son caras y solo cubren algunas áreas.
La presencia de poblaciones saludables de pumas podría convertirse en una ayuda adicional para reducir el riesgo de accidentes, aunque no sustituye estas medidas de seguridad vial.
Aun así, los investigadores recuerdan que este estudio se hizo en un lugar con características geográficas y forestales muy particulares.
Aunque los resultados coinciden con otros estudios sobre grandes depredadores, será necesario investigar diferentes ecosistemas para confirmar si este beneficio para la seguridad en las carreteras también se produce en otros lugares.
Los grandes carnívoros tienen un papel importante en los ecosistemas actuales que va más allá de controlar el número de animales que se comen.
Al cambiar la forma en que los ciervos se mueven cerca de las carreteras, proteger a especies como el puma podría tener un beneficio inesperado: ayudar también a reducir el riesgo de accidentes para las personas.
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