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Corales blanqueados recuperaron completamente su color en siete semanas después de estar en contacto con corales sanos del mismo origen genético

Por Skarlett Soto · 25 octubre, 2026 · 2:55 p. m. · 5 min de lectura Compartir: f 𝕏 in
Corales blanqueados recuperaron completamente su color en siete semanas después de estar en contacto con corales sanos del mismo origen genético
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A veces los mejores descubrimientos nacen de un accidente.

Eso fue lo que ocurrió en un laboratorio de la Universidad Stanford.

Dos fragmentos de coral que venían de la misma colonia cayeron y quedaron uno encima del otro dentro de un acuario.

Uno estaba sano y el otro había perdido su color por el estrés causado por el calor.

Cuando los investigadores observaron lo que estaba pasando, descubrieron algo que no esperaban.

Los tejidos de ambos fragmentos comenzaron a unirse y unas algas beneficiosas pasaron del coral sano al que estaba blanqueado.

Aquello les llamó tanto la atención que decidieron preparar un experimento para comprobar si podía repetirse.

Y los resultados mostraron que unos pocos milímetros de distancia podían marcar una gran diferencia.

Cómo un coral sano puede ayudar a recuperar otro que perdió su color

Cuando el agua del mar se calienta demasiado, los corales pueden perder las algas microscópicas que viven dentro de sus tejidos.

Estas algas son importantes porque, gracias a la luz solar, producen buena parte de la energía que los corales necesitan para sobrevivir.

Sin ellas, los animales pierden su color y se debilitan. Si las condiciones no mejoran, pueden terminar muriendo.

Los científicos querían saber si un coral sano podía ayudar a otro que ya había perdido esas algas.

Para comprobarlo, prepararon diez parejas de fragmentos.

Cinco quedaron en contacto directo y las otras cinco se colocaron a unos pocos milímetros de distancia.

La diferencia fue enorme.

Los cinco fragmentos blanqueados que tocaron a sus compañeros sanos lograron recuperarse por completo en siete semanas.

En cambio, los cinco que permanecieron separados no consiguieron recuperarse y terminaron muriendo.

Los investigadores observaron que, cuando los tejidos se unían, las algas beneficiosas podían pasar de un fragmento al otro.

La transferencia comenzó durante los primeros tres días.

Y una vez dentro del coral blanqueado, esas algas empezaron a multiplicarse.

Por qué cinco días de contacto pueden bastar para iniciar la recuperación

Hay un detalle importante en este descubrimiento.

Los corales no recuperaron completamente su color en cinco días.

Lo que observaron los científicos fue que, en algunos casos, cinco días de contacto directo bastaban para que el coral blanqueado recibiera suficientes algas y pudiera seguir recuperándose por su cuenta.

La recuperación completa llegó dentro de un periodo de siete semanas.

Durante la segunda semana, las algas llegaron a duplicarse aproximadamente cada cuatro días, una velocidad unas diez veces mayor que la observada en corales silvestres.

Pero el experimento también dejó clara una limitación.

Los dos fragmentos tenían que proceder del mismo individuo genético.

Esto significa que debían ser clones compatibles, como los que pueden obtenerse de una misma colonia.

Cuando los corales tienen un origen genético diferente, sus tejidos pueden rechazarse y no se produce la misma unión.

Por eso, no sería tan sencillo salir al mar y colocar cualquier coral sano junto a otro blanqueado.

Los investigadores de la Escuela Doerr de Sostenibilidad de la Universidad Stanford todavía necesitan estudiar cómo aprovechar este mecanismo sin depender de que los fragmentos tengan que permanecer unidos.

Una esperanza para los arrecifes afectados por el calor

Durante años, los científicos han buscado maneras de ayudar a los corales a resistir las altas temperaturas del océano.

Algunas investigaciones se concentran en encontrar corales más tolerantes al calor. Otras estudian cómo restaurar las colonias que ya sufrieron daños.

Este descubrimiento abre otra posibilidad.

En lugar de trabajar solamente para evitar el blanqueamiento, también podría ser posible ayudar a recuperarse a algunos corales que ya perdieron sus algas.

Eso sería importante porque las olas de calor marinas pueden afectar grandes extensiones de arrecifes.

Sin embargo, todavía hay mucho por investigar

El experimento se realizó en condiciones controladas y con un número pequeño de fragmentos. No significa que la técnica ya pueda utilizarse para recuperar arrecifes enteros.

También falta comprobar qué ocurre cuando los corales vuelven a enfrentarse a temperaturas elevadas.

Aun así, los resultados son interesantes.

Cinco fragmentos blanqueados lograron recuperar su color al tocar corales sanos del mismo origen genético, mientras que los cinco que estaban separados por apenas unos milímetros murieron.

Todo comenzó cuando dos pequeños fragmentos cayeron accidentalmente uno sobre otro.

Y ese accidente permitió descubrir una forma de recuperación que los científicos ahora quieren estudiar más a fondo.

 

Puedes revisar el estudio completo en: Ollins, D. S., Sipkova, J., Mollica, N. R., Rolander, T., Klepac, C. N., Calistro, G. F., Barone, V., Micheli, F., & Palumbi, S. R. (2026). Rapid coral bleaching recovery via symbiont transfer from healthy corals. Science Advances, 12(42), eaeh1580. https://doi.org/10.1126/sciadv.aeh1580

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Skarlett Redactora
Skarlett es ingeniera ambiental y redactora con experiencia en investigación y escritura creativa. Se especializa en abordar problemáticas ambientales actuales y en analizar las tecnologías sostenibles que buscan reducir su impacto. Comprometida con el medio ambiente, destaca por ofrecer contenidos claros y objetivos que invitan a la reflexión y fomentan el desarrollo sostenible.

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