En 2014 los expertos descubrieron un superasteroide 200 veces más grande que el que acabó con los dinosaurios, que impactó en nuestro planeta hace tres mil millones de años. Este objeto provocó el tsunami más devastador jamás registrado y causó que los océanos hirvieran, su impacto fue tan violento que marcó la geología terrestre.
Con herramientas especializadas, y junto a una meticulosa investigación realizada en Sudáfrica, donde se produjo el impacto, los científicos lograron reconstruir los eventos que siguieron a esta colisión cósmica. Al extraer estos fragmentos de roca del cráter,tuvieron acceso a la información sobre las condiciones extremas que se generaron durante el impacto.
Debido a este estudio, también se sugiere que los impactos de grandes asteroides podrían haber desempeñado un papel fuerte en el desarrollo de la vida en la Tierra. Al vaporizar grandes cantidades de agua y liberar elementos químicos esenciales, estos eventos pudieron haber creado las condiciones necesarias para la aparición de las primeras formas de vida.
Las expediciones de la profesora Nadja Drabon y su equipo para obtener más respuestas
En el Eastern Barberton Greenbelt de Sudáfrica, uno de los lugares más antiguos del planeta con evidencias de impactos meteoríticos, la profesora Drabon y su equipo emprendieron una travesía con mazos y acompañados por guardas armados, los científicos exploraron las montañas en busca de pistas sobre el antiguo impacto.
El objetivo de estas expediciones era encontrar esférulas, que son pequeños fragmentos de roca fundida y solidificada que se forman durante un impacto de gran magnitud. Como explica la profesora Drabon, «el meteorito S2 era mucho mayor que el que acabó con los dinosaurios, tenía entre 40 y 60 km de ancho».
Al analizar estas esférulas, los investigadores pudieron determinar la composición del meteorito y las condiciones extremas que se generaron durante el impacto. Los resultados de este estudio revelaron que «la vida fue realmente resiliente tras algunos de estos impactos gigantescos y que, de hecho, floreció y prosperó», afirma la profesora Drabon para la BBC.
Las nuevas evidencias del impacto del superasteroide en la Tierra
El meteorito S2, con un tamaño estimado de entre 40 y 60 kilómetros de diámetro, chocó violentamente contra la Tierra, y formó un cráter de 500 kilómetros. Al hacer esto, pulverizó rocas que fueron lanzadas a velocidades increíbles, creando una nube global de material fundido.
Según la profesora Drabon, el tsunami del océano Índico de 2004 palidecería en comparación. Además, la energía liberada por el impacto generó un calor extremo, haciendo que los océanos hirvieran y provocando la evaporación de decenas de metros de agua.
Las temperaturas del aire se elevaron hasta alcanzar los 100°C, creando un ambiente infernal en la superficie del planeta. A esto se le suma que el cielo se oscureció por completo, cubierto por una densa capa de polvo y partículas. Además, la ausencia de luz solar impidió la fotosíntesis, aniquilando a la vida simple.
La semilla fertilizante cósmica que se desató pese a la catástrofe según los expertos
Los descubrimientos realizados por el equipo de la profesora Drabon sobre el impacto del meteorito S2 remarcan que las pruebas obtenidas de las rocas analizadas demostraron que las violentas perturbaciones causadas por el impacto, en lugar de ser un obstáculo para la vida, actuaron como un fertilizante cósmico.
Según lo que indica la profesora, las sacudidas agitaron nutrientes como el fósforo y el hierro, dispersándolos por todo el planeta y brindándoles un sustento abundante para los organismos simples. Además, el tsunami desarrollado por el impacto arrastró agua rica en hierro desde las profundidades oceánicas hacia la superficie, dando lugar a los primeros microbios.
Estos hallazgos respaldan la teoría de que los grandes impactos, lejos de ser eventos destructivos, podrían haber sido un factor clave para el desarrollo de la vida en la Tierra. «La vida no sólo era resistente, sino que se recuperaba rápidamente y prosperaba», afirma Drabon, comparando esto con el crecimiento bacteriano después de cepillarse los dientes.
