The Line es el ambicioso proyecto de una ciudad lineal en Arabia Saudí, concebida como una metrópolis de 170 kilómetros de largo y 200 metros de ancho; esta megaciudad busca ofrecer una vida sostenible y libre de automóviles a sus habitantes, pero detrás de esta fachada futurista se esconden críticas que ponen en duda la viabilidad del proyecto.
Este megaproyecto avanzó a un ritmo acelerado, pero los recortes presupuestarios y los cambios en el alcance generaron incertidumbre; la población proyectada se redujo, pasando de 1,5 millones a 300.000 habitantes. Así, la parte económica del proyecto y su capacidad para generar el impacto social se vieron afectadas.
A pesar de los obstáculos que se vayan presentando, The Line sigue siendo un proyecto emblemático que atrae la atención de arquitectos, urbanistas y expertos en sostenibilidad de todo el mundo. La colaboración con firmas de renombre como Gensler y DMAA garantiza que el proyecto se ejecute con los más altos estándares de diseño y construcción.
La metrópoli que llega con una visión futurista de la vida urbana
Con una extensión de 170 kilómetros y una estructura vertical, esta megaciudad busca ofrecer una alternativa sostenible a los modelos urbanos tradicionales. Al eliminar la necesidad de automóviles y maximizar los espacios verdes, The Line promete una vida en armonía con la naturaleza, incluso en un entorno desértico.
En cuanto a su diseño vertical, podemos decir que, con edificios de hasta 500 metros de altura, permitirá maximizar el espacio habitable y minimizar la huella ecológica. De este modo, esta megaciudad se trata también de crear un ecosistema urbano donde la tecnología y la naturaleza coexistan de una manera agradable.
Aunque una fuente gubernamental le aseguró a la BBC que estas aprobaciones «se basan en múltiples factores» y que habrá una «recalibración», la incertidumbre persiste. Asimismo, el enfoque en completar solo 2,7 kilómetros de la ciudad lineal para 2030, según fuentes cercanas al proyecto, sugiere una reducción en el alcance inicial y un ajuste de los plazos.
Los contratiempos que surgen en esta construcción que planea Arabia Saudí
Uno de los conflictos que atraviesa The Line es la cancelación de la planta desalinizadora, un proyecto muy importante para garantizar el suministro de agua en un lugar desértico como lo es Arabia Saudí. Esta pérdida de infraestructura pone en duda la capacidad para abastecer a su población y operar de manera sostenible a largo plazo.
Otro obstáculo importante es el retraso en el acuerdo con la empresa de transporte danesa DSV. Además, la falta de aprobaciones regulatorias por parte de Arabia Saudita y Egipto pone un freno al desarrollo del sistema de transporte de alta velocidad prometido, que es un elemento muy importante a la hora del funcionamiento de este gran proyecto.
La falta de claridad a la hora de los plazos y los objetivos, así como los cambios constantes en el alcance del proyecto, generan incertidumbre entre los inversores y los habitantes locales. Sin embargo, la dependencia de tecnologías aún en desarrollo y la complejidad de un proyecto de esta magnitud aumentan los riesgos de nuevos contratiempos.
The Line requiere la colaboración de firmas de arquitectura e ingeniería
Gensler, reconocida mundialmente por su trabajo en proyectos de los rascacielos Shanghai Tower, la firma estadounidense se encargará de coordinar el diseño general de la ciudad, asegurando que cumpla con las normas y regulaciones locales. Además, se ocupará de la planificación de la infraestructura de transporte y los espacios públicos.
Por su parte, Delugan Meissl Associated Architects (DMAA), un estudio austriaco con una trayectoria destacada en proyectos de arquitectura sostenible, se encargará de desarrollar el concepto general y la primera fase de The Line. Su objetivo es crear una ciudad que no solo sea funcional, sino también atractiva en lo visual y respetuosa con el medio ambiente.
En el caso de Mott MacDonald, se encargará de desarrollar soluciones para garantizar el suministro de agua, el saneamiento y la energía en una ciudad ubicada en el desierto. Además, tecnologías de inteligencia artificial y sistemas avanzados de monitoreo tendrán lugar para la eficiencia de estos sistemas y tener sostenibilidad a largo plazo.
