En su proyecto por diversificar su economía en Arabia Saudita y reducir la dependencia del petróleo, se inició un gran proyecto a futuro que engloba a NEOM, una ciudad futurista que promete ser un oasis de tecnología y lujo en el desierto. Junto a la reciente inauguración de Sindalah, su primera fase, generó gran expectación.
La visión de NEOM es ambiciosa: una ciudad sin coches, con energía renovable y una economía basada en la innovación tecnológica. Sin embargo, la realidad actual de Sindalah parece más cercana a un complejo turístico de lujo, con hoteles de alta gama, campos de golf y zonas costeras.
Asimismo, la inauguración de Sindalah marca la importancia del proyecto Neom, pero también plantea interrogantes. ¿Será capaz de cumplir las promesas que se hicieron? ¿Se convertirá en un modelo a seguir para otras ciudades del mundo o quedará relegada a ser un simple experimento fallido?.
El futuro incierto que engloba a la ciudad de Neom
A pesar de las críticas, el proyecto sigue avanzando, ya que el gobierno saudí desembolsó una cifra considerable de dinero y parece estar decidido a que se haga realidad. Sin embargo, varios factores podrían poner en peligro la viabilidad a largo plazo del proyecto y eso hace que esté lejos de ser logrado el proyecto.
En primer lugar, la dependencia de los precios del petróleo plantea un riesgo porque, si los precios continúan cayendo, la capacidad financiera de Arabia Saudita para financiar proyectos de esta magnitud podría verse comprometida. La sostenibilidad de una ciudad que consume grandes cantidades de energía y recursos naturales también es clave.
En segundo lugar, las preocupaciones ambientales y sociales podrían generar un boicot internacional, la escasez de agua, las altas temperaturas y los fuertes vientos son solo algunos de los obstáculos que deben superar los ingenieros y los constructores.
En zona de desierto, ‘Sindalah’ no pudo evitar tener un gran conflicto y su proyección
Esta nueva isla artificial que quieren crear en Arabia Saudí promete ser un paraíso turístico lleno de lujos. Con una extensión de 840.000 metros cuadrados, la isla cuenta con una amplia gama de comodidades para quienes quieran visitarla, desde un club de playa y un campo de golf hasta una marina con capacidad para 86 yates.
También se presenta con una amplia oferta de hoteles lujosos y reconocidos como el Marriott International y Four Seasons; sin embargo, detrás de esta fachada de lujo se esconde una realidad más compleja, ya que la falta de conexión con la cultura local y el entorno natural la convierte en una isla artificial y despersonalizada.
Para 2028 se estima que esta isla recibirá 2.400 visitantes al día. Este crecimiento se verá impulsado por la apertura de nuevos establecimientos hoteleros de lujo, como los de Marriott International, junto a la marca The Luxury Collection, así como un hotel de la colección Autograph, ofreciendo en conjunto más de 250 habitaciones.
Un proyecto bajo la lupa que podría traer una crisis financiera para la ciudad
Como venimos mencionando, se trata de una construcción disruptiva, ya que hubo desalojos forzosos de la tribu Huwaitat, una comunidad indígena de la región. En ese sentido, organizaciones como ALQST denunciaron condenas a muerte y uso de fuerza letal contra quienes se oponían a estos manejos.
Asimismo, la comunidad arquitectónica también presentó quejas. Expertos como Tom Ravenscroft, editor de Dezeen, pusieron sobre la mesa cuestionar la ética de participar en un proyecto con tan graves violaciones a los derechos humanos. Activistas como Lina Alhathloul sostienen que Neom será construido sobre la sangre de los saudíes.
Además de esto, la creación de esta ciudad enfrenta críticas a nivel financiero por la caída de los precios del petróleo, pero esto viene ya desde el año 2019, cuando se desató la pandemia del COVID-19 que agravó la situación económica, retrasando proyectos y generando mayor incertidumbre.
