“Compra Bitcoin para futuro” dicen muchos, pero ¿realmente saben cómo invertir en esta criptomoneda, o solo siguen la tendencia? Muchos mexicanos, aunque conocen del tema, no saben cómo se genera y los aspectos que implica en torno a la sostenibilidad ambiental y energética.
¿Bitcoin genera un impacto ambiental?
Aunque es una moneda digital y pienses que genera mayor impacto al ambiente, la verdad es que, su proceso de minería, que valida transacciones, mediante la resolución de complejos problemas matemáticos, requiere un consumo energético descomunal. Según el índice S&P Global Commodity Insights Bitcoin Energy Consumption Index, minar un solo bitcoin consume aproximadamente 1 230 megavatios-hora (MWh) de electricidad, energía suficiente para abastecer a 117 hogares estadounidenses por un año o a 585 viviendas en México.
La minería de Bitcoin consume alrededor de 146 teravatios-hora (TWh) anuales, equivalente al consumo energético total de países como Suecia o Argentina. En el contexto mexicano, esta cifra representa aproximadamente el 42.3 % del consumo eléctrico nacional en 2023. Este nivel de demanda energética genera preocupaciones ambientales, especialmente por la dependencia de fuentes de energía no renovables, que contribuyen a las emisiones de gases de efecto invernadero.
Algunas empresas buscan mitigar este impacto adoptando energías renovables. Por ejemplo, Mara Holdings ha adquirido un parque eólico en Texas para producir bitcoins con bajas emisiones de carbono. Sin embargo, estos esfuerzos enfrentan desafíos, como altos costos iniciales y la necesidad de garantizar un suministro energético continuo.
Así ha sido el crecimiento del mercado cripto en México
En México, la minería de criptomonedas también está ganando terreno. Empresas como Open Mining Holdings han producido 225 bitcoins con la operación de 8.000 mineros, mientras que SAI.TECH opera con 420 máquinas en el país.
Además, el mercado de criptomonedas en México muestra un crecimiento constante, alcanzando ingresos estimados de 980.3 millones de dólares en 2023, un 14.01 % más que el año anterior. Para 2027, se proyecta que los ingresos superen los 1 650 millones de dólares, con una penetración de usuarios del 14.55 %. Acá puedes apreciar mejor cómo la economía de México crece más de lo esperado.
A pesar del crecimiento, las criptomonedas aún enfrentan barreras para su adopción. Según una encuesta de Consensys y YouGov, el 95% de los mexicanos han oído hablar de las criptomonedas, pero solo el 47% entiende qué son. Las principales dudas giran en torno a la seguridad de las llaves digitales, la variedad de redes blockchain disponibles y la forma de realizar transacciones.
Bitcoin como inversión y medio de pago se posiciona cada día con mayor potencial
El precio del Bitcoin, actualmente, oscila entre 2,093,584 MXN y 2,106,740 MXN, dependiendo del exchange. Este valor representa una oportunidad para quienes ya poseen la criptomoneda, ya que incrementa el valor de su inversión, pero también constituye una barrera de entrada para nuevos usuarios debido a su alto costo.
La volatilidad sigue siendo un factor clave en el mercado cripto. Factores como la oferta y demanda, cambios en la regulación y movimientos de grandes inversores influyen en las fluctuaciones de precio. A pesar de ello, el interés en Bitcoin y otras criptomonedas continúa creciendo.
En México, 3.1 millones de personas poseían criptoactivos en 2024, un incremento del 15 % respecto al año anterior, según el informe Blockchain Latam 2024. Sin embargo, se esperan cambios para 2025, como ¿La victoria de Trump afectará a la economía de México? Una duda que resuena en estos días.
Para alcanzar este potencial, es necesario facilitar el acceso a la tecnología y reducir las barreras para los nuevos usuarios. Innovaciones como criptobilleteras más intuitivas y sistemas de autenticación basados en huellas digitales están allanando el camino. Mientras se promueven soluciones innovadoras, como el uso de energías renovables y la tokenización, es esencial que las empresas y las autoridades trabajen en conjunto para garantizar un desarrollo equilibrado de las criptomonedas.
