La titular del Departamento de Agricultura (USDA) confirmó las nuevas políticas económicas que se pondrán en marcha para estimular la industria local de fertilizantes, en medio del desabastecimiento suscitado por el bloqueo del estrecho de Ormuz.
EE. UU. quiere tener sus propias fábricas de fertilizante
Este martes, la secretaria Brooke Rollins confirmó más lineamientos del plan de emergencia que la administración de Donald Trump diseñó para paliar la crisis de los fertilizantes que dio inicio luego de la toma del principal canal de paso de suministros energéticos (petróleo y gas natural) y agrícolas en Medio Oriente.
Desde el estallido del conflicto con Irán, la imposibilidad de los productores de acceder al gas natural para generar los fertilizantes nitrogenados (como la urea, que estimula el crecimiento de los vegetales) dejó sin provisiones a agricultores de todo el mundo que alzaron la voz para pedir respuesta a los gobiernos.
A este factor se sumó una segunda variable: un gran porcentaje de la urea comercializada a escala global también se fabrica en los países que integran el Golfo Pérsico, por lo que su exportación quedó trunca cuando la región fue sacudida por el fuego bélico.
En este escenario, el futuro de las cosechas fue puesto en duda, por lo que líderes políticos se vieron en la necesidad de trazar estrategias para garantizar el abastecimiento alimentario de la población. En abril, y luego de llevarse a cabo la Mesa Redonda de Fertilizantes, Rollins confirmó la decisión de estimular la producción nacional para reducir la dependencia con el exterior.
Como resultado de las discusiones, el USDA anunció hoy «tres pasos importantes» para reforzar la cadena de suministro estadounidense «y apoyar a los agricultores y ganaderos». En primer lugar, citó el avance del Proyecto Blue Point en Donaldsonville, Louisiana.
La iniciativa, financiada por las empresas CF Industries, JERA y Mitsui & Co. y valuada en US$3 700 000 000, consiste en la construcción de la planta de amoníaco bajo en carbono más grande del mundo, y está previsto que inicie sus operaciones en 2029.
Según manifestó, Blue Point avanza «a velocidad Trump» y, en los próximos días, se expedirán permisos clave para la continuidad de las obras. «En 45 días, se espera que concluya el proceso de permisos para la que se convertirá en la planta de amoníaco más grande del mundo», destacó Rollins, además de subrayar la creación de «cientos de empleos» en la zona.
Modificaciones al Programa de Expansión de la Producción de Fertilizantes
En segundo lugar, el USDA dictaminó «correcciones» al «programa «roto» de Biden». Puesta en marcha en 2022, la iniciativa surgió a raíz de la crisis de los insumos agrícolas que se desencadenó con el estallido de la guerra entre Rusia y Ucrania, y buscó estimular la competencia en el mercado interno para suplir la falta de provisiones traídas desde el extranjero.
En esta ocasión, la dirigente señaló que, tras la asunción de la administración republicana, relevaron estadísticas que marcaron que solo 8 de 121 proyectos aprobados llegaron a concretarse. «Muchos estaban estancados por trámites burocráticos y mandatos climáticos en lugar de enfocarse en la producción de fertilizantes», denunció.
En relación con ello, el gobierno se comprometió a «llevar a la meta» planes «de alto impacto», entre los que figuran un proyecto de $80 000 000 en Washington que producirá hasta 700 000 toneladas anuales de fertilizante de amoníaco de hidrógeno; y otro de US$3 890 000 en Iowa para expandir la producción doméstica y orgánica.
«En conjunto, se espera que estos proyectos desbloqueen más de 2 000 000 de toneladas de nueva capacidad anual, apoyen a 61 000 productores, cubran 30 000 000 de acres adicionales y creen más de 500 empleos», predijo Rollins.
Prevención de la especulación
Finalmente, el departamento anunció que trabajará en prevenir la especulación financiera dentro del sector contratando a un economista de insumos a tiempo completo, que se encargará de rastrear los precios reales de las materias primas para «mejorar la transparencia» en el mercado y brindar información clara a los agricultores.
