Sin ninguna duda, el mercado de criptomonedas en América Latina evolucionó de gran manera en los últimos años, con algunos países adoptando activos digitales para diferentes usos financieros. De igual manera, México fue uno de los países que logró mostrar el crecimiento destacado, remarcando el incremento en el número de usuarios y la diversificación de sus inversiones.
Hasta el momento, de acuerdo con la tercer edición del informe Panorama Cripto en América Latina, publicado por la plataforma Bitso, el país experimentó un alza del 13% en su base de clientes dentro de la plataforma, alcanzando los 4 400 000 millones de usuarios, lo que permitió una mayor participación en el ecosistema digital, fortaleciendo la adopción de nuevas tecnologías y activos digitales.
En lo que respecta al análisis, podemos decir que señala que la evolución del mercado trajo consigo un interés creciente por diferentes tipos de criptomonedas, en donde, más allá de los tradicionales bitcoin y ethereum, los usuarios debieron ampliar el portafolio para incluir monedas estables, memecoins y otros tipos de tokens, consolidando una estrategia de inversión más sofisticada.
México da el primer paso para la diversificación de criptomonedas en la región
Otro punto clave es que uno de los hallazgos importantes del informe es que México se convirtió en el país con la cartera de criptomonedas más variada de América Latina. Según los datos, el 41% de los clientes posee al menos tres activos digitales en sus portafolios, lo que marca una estrategia de inversión con más opciones y madura.
Al ocurrir este fenómeno, responde a varios factores, como la creciente sofisticación de los inversionistas, las condiciones económicas locales y la búsqueda de opciones más seguras para preservar el valor de sus activos (Javier Milei y el conflicto con criptomonedas que dejó en shock a la Argentina). Sin embargo, la inclusión de monedas estables, en particular, fue clave para reducir la volatilidad y mejorar la estabilidad financiera de los usuarios.
Por su parte, la expansión del ecosistema también contribuyó a reducir los riesgos, debido a que esta manera de diversificar permite disminuir la dependencia en un solo activo digital y protege a los inversionistas ante fluctuaciones del mercado. Este patrón refleja cómo las criptomonedas se adaptan a la vida financiera de los mexicanos, funcionando no solo como un activo de inversión, sino también como una alternativa para el ahorro.
Bitcoin pierde terreno ante otras criptomonedas: otros activos dan la vuelta
Pese a que se trata de la criptomoneda más utilizada en México, la participación del bitcoin en las carteras digitales se disminuyó del 59% en 2023 al 50% en 2024, lo que demuestra una evidente tendencia hacia un mercado más amplio, donde otros activos digitales están ganando protagonismo. Las monedas estables, como USDC y USDT, incrementaron su participación en 6 puntos porcentuales en comparación con el año anterior.
En lo que respecta a estas monedas, podemos decir que lograron alcanzar el 34% del volumen total de compras, lo que señala un crecimiento en la elección de los usuarios por activos menos volátiles, México es uno de los países que promueve los cajeros de criptomonedas, que pueden funcionar como resguardo ante crisis financieras. En ese sentido, XRP consolidó su importancia en el mercado cripto mexicano al representar el 10% del volumen total de adquisiciones en la plataforma.
Este último activo, logró una tracción importante entre los inversionistas debido a su tecnología y su funcionalidad dentro de sistemas de pago transfronterizos. Dentro del informe que publicó Bitso, destacan que el par de operación más popular es BTC-MXN, lo que representa el 29% de las transacciones, mientras que los movimientos de bitcoin en dólares (BTC-USD) abarcan solo el 6% y el grupo más activo es el de 25 a 34 años, con una participación del 37 % en 2024.
