El Departamento de Guerra (DOW) confirmó la nómina de los proyectos que serán beneficiados con asignaciones federales para estimular desarrollos en materia de inteligencia artificial, diseñados para ser implementados en el campo de batalla.
Récord de inversión del APFIT
Vigente desde 2022, el programa «Accelerate the Procurement and Fielding of Innovative Technologies (APFIT)» fue inaugurado ante la urgencia de incorporar los rápidos avances tecnológicos a la cartera de recursos de defensa de los cuerpos nacionales.
Ante un panorama geopolítico en creciente tensión, la seguridad de la potencia americana y su capacidad de respuesta a ofensivas fueron revisadas a la luz de las innovaciones digitales, que abrieron la posibilidad de contar con armas y dispositivos especializados que agilicen las funciones operativas.
En esta línea, APFIT, gestionado por el DOW, permite a las empresas estadounidenses del sector presentar propuestas de vanguardia, con el patrocinio de entidades gubernamentales como las Fuerzas Armadas, los Comandos Combatientes, las Agencias y las entidades de la Guardia Nacional.
«El programa busca tecnologías innovadoras y listas para la producción que aborden deficiencias críticas en las capacidades y que cuenten con una fuerte demanda en todo el DOW», explica la web oficial.
La iniciativa prioriza a las pequeñas empresas y a los contratistas de defensa no tradicional, favoreciendo la expansión de la industria local. Sin embargo, no financia investigaciones ni el diseño de prototipos, sino que se concentra en impulsar la comercialización de proyectos ya concretados y listos para su producción en masa.
Según la normativa, está previsto que cada iniciativa reciba entre US$10 millones y US$50 millones. A lo largo de su historia, el programa desembolsó «más de US$1400 millones» a más de 75 empresas, y este año concretó un récord de inversión.
En total, se confirmó que US$2000 millones serán repartidos entre las firmas elegidas, superando el monto promedio. «Al ampliar el programa APFIT, estamos dotando a la Fuerza Conjunta de las capacidades letales necesarias para garantizar el dominio en el campo de batalla», justificó Emil Michael, funcionario del DOW.
Asimismo, desde el organismo afirmaron que continuarán ampliando el financiamiento e «identificando tecnologías de alto impacto y colaborando con la industria para ofrecer la próxima generación de capacidades listas para la misión».
Los proyectos ganadores
A diferencia de las ediciones previas, este año la convocatoria incluyó desarrollos en software de IA para aprovechar las facilidades de los sistemas automatizados. Tal es el caso de la Plataforma AI ACHER, que servirá en la toma de decisiones estratégicas del Comando del Pacífico, y recibió US$10 millones.
El mismo monto recibieron el software de análisis binario Cybergenome, basado en IA, que será aplicado para reforzar la ciberseguridad en funciones del Comando Cibernético, y CEPTER, un sistema de generación de cursos de acción que también emplea la misma tecnología.
Además, se financiaron desarrollos en infraestructura y energía, como el proyecto DYNAMO Expeditionary Power, un sistema pensado para la producción de energía expedicionaria, que asegurará suministro independiente a la Fuerza Aérea y al Cuerpo de Marines y al que le fueron otorgados US$20,5 millones.
Por su parte, High-Energy Density Fuel (US$23 millones) ofrecerá al ejército una garantía de optimizar combustible con un nuevo compuesto diseñado para multiplicar el almacenamiento de energía, mientras que FORGE (US$14,72 millones) asegurará la construcción de redes eléctricas resilientes en entornos críticos.
La Casa Blanca pone la IA al servicio de la seguridad nacional
Recientemente, Trump firmó un histórico memorándum en el que dio orden de integrar la IA al frente de defensa nacional. El presidente argumentó que, «utilizada adecuadamente», la nueva tecnología «puede ayudar a proteger a las tropas» durante conflictos y reducir daños a la población civil durante la ejecución de operaciones.
