A fines de la semana pasada, el Departamento de Agricultura de EE. UU. anunció cambios en el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), con el objetivo de potenciar el consumo de alimentos saludables en la ciudadanía estadounidense. El secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert Kennedy, ratificó este lunes el apoyo de la cartera sanitaria a dicha iniciativa, la cual entrará en vigencia durante las próximas semanas.
Nuevas reglas para el programa
Desde el Gobierno federal destacaron que el SNAP contará con nuevas directrices para tiendas que formen parte de este programa y reciban cupos de alimentos. Ahora, estos negocios minoristas deberán cumplir ciertos parámetros en cuanto a la cantidad de alimentos perecederos y procesados que tengan en sus góndolas. La idea es que la población de bajos recursos que cuente con la ayuda estatal consuma alimentos más saludables.
Además de dejar de lado los alimentos procesados, las autoridades nacionales destacaron que esta será una mejor forma de utilizar el dinero de los contribuyentes. «Los minoristas autorizados por SNAP reciben más de US$90 mil millones al año, o US$236 millones al día de los contribuyentes, por lo que el Departamento de Agricultura quiere asegurarse de que realmente se dediquen a la venta de alimentos», destacó al secretaria Rollins.
Las nuevas directrices para este programa serán publicadas durante las próximas semanas, según anunciaron las autoridades nacionales. A través de los medios oficiales, explicaron que la idea sería que las modificaciones entren en vigor durante el otoño, con el objetivo de comenzar de manera inmediata el plan para mejorar la salud de los estadounidenses y volver a darle prioridad a los alimentos reales.
Un trabajo mancomunado del Gobierno de EE. UU.
El Departamento de Agricultura contará con la cooperación de la Secretaría de Salud y Servicios Humanos para llevar adelante el exhaustivo trabajo de erradicar las irregularidades y las lagunas legales existentes dentro del programa. De acuerdo a las declaraciones de la secretaria Rollins, existe un vacío legal, muy utilizado por los minoristas, que permite que algunos aperitivos estén cubiertos por los cupones.
La idea es cambiar el sistema para evitar que los negocios se aprovechen de los fondos de los contribuyentes para beneficio propio. «No más tiendas aprovechando el sistema con snacks basura y stock mínimo. Ahora, duplicaremos los requisitos a 7 variedades por categoría básicas, cerrando lagunas de comida chatarra», destacó la secretaria a través de su cuenta oficial de X.
Por su parte, el secretario Kennedy explicó que, con estas nuevas reglas, se elevará el estándar para minoristas y se asegurará que los dólares de los contribuyentes apoyen opciones mejores y más nutritivas para las familias con menos recursos. «Estoy orgulloso de asociarme con la secretaria Rollins para poner alimentos reales de nuevo en el centro de SNAP», escribió el funcionario.
Ambas figuras del Gobierno federal destacaron que esta iniciativa forma parte del camino para convertir a Estados Unidos en un país saludable. «Así es como hacemos a América Saludable de Nuevo», enfatizó Kennedy. En esa línea, Brooke Rollins reconoció que esta es una tarea difícil, pero desde el Departamento de Agricultura continuarán con este tipo de proyectos, a los que consideran cruciales para mejorar la salud de los ciudadanos.
¿Cómo funciona actualmente el SNAP?
De acuerdo con las normas vigentes, los minoristas que formen parte de este programa federal deben tener en stock al menos 36 alimentos básicos, y sus ventas deben representar más del 50% de las ventas brutas totales. Dichos alimentos van desde verduras hasta frutas y bolsas de arroz o avena. No obstante, los cupones también permiten la compra de refrescos y papas fritas, aunque este es uno de los ítems que podrían cambiar con las nuevas normativas.
