La Oficina de Desarrollo Rural del Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA) viene a reafirmar su compromiso con el renacer de los pequeños pueblos a los que considera el alma de los pueblos estadounidenses, aplicando la política de «renacimiento rural» para que se mantenga la esperanza y el estilo de vida estadounidense también para las próximas generaciones. El programa no se limita a las infraestructuras físicas, sino que intenta mejorar y desarrollar el dinamismo social y económico sobre el que se basan las pequeñas comunidades rurales.
Infraestructura moderna y conectividad digital
Uno de los elementos esenciales del renacimiento rural es la modernización de la infraestructura que responda a los requerimientos que exige el siglo XXI. El USDA está altamente comprometido con fomentar la conectividad de alta velocidad con la intención de superar la brecha digital de esta zona.
Dicha conectividad es esencial para que las empresas rurales sean capaces de operar dentro de mercados globales y para que sus residentes disfruten de diferentes oportunidades educativas y laborales continuas. Más que un servicio, la conectividad digital es una estrategia que permite la modernización de todos los procesos productivos locales.
La mejora de la infraestructura también incluye la modernización de los servicios físicos básicos que son esenciales para la habitabilidad y la seguridad de los pequeños pueblos. El plan incluye la modernización de los coches de policía, los parques de bomberos y las escuelas locales, por lo tanto, existe la intención de que la infraestructura pública sea robusta y confiable.
Al reforzar estos cimientos, se logra crear un espacio donde puedan operar pequeños negocios de forma más segura y predecible. Esta propuesta de desarrollo asegurará que el sector rural cuente con las facilidades logísticas requeridas para atraer nuevas inversiones y poder retener a los jóvenes en el lugar de trabajo.
Servicios esenciales y salud comunitaria en las zonas rurales
La existencia de una comunidad rural depende del grado de acceso a los servicios de salud. Por ello, desde el programa de Desarrollo Rural del USDA, el mínimo necesario es aumentar el número de clínicas y centros médicos, de modo que las familias no deban transportarse a la ciudad. El acceso a la atención sanitaria es, por otro lado, un criterio básico para atraer nuevos habitantes y mantener un número de trabajadores sanos y efectivos. La inversión en salud pública asegura que la agricultura y el comercio continúen sin interrupciones provocadas por la limitación en los servicios de salud.
Más allá de la salud, el apoyo a las escuelas está estrechamente asociado al futuro de la vida rural. Las escuelas son también los lugares de encuentro que producen los líderes y trabajadores del futuro, por ello, el acceso a unas instalaciones educativas adecuadas permite a los niños y jóvenes de las zonas rurales obtener una preparación competitiva capaz de llevar la economía local en el 2026. De esta manera, la atención a los servicios esenciales deviene en un círculo virtuoso donde la calidad de vida y el crecimiento económico se pueden retroalimentar, favoreciendo la soberanía social de cada municipio.
Vitalidad económica y creación de empleo
El motor del renacimiento rural se basa en el respaldo decidido y firme de los pequeños negocios locales. Los pequeños negocios son los principales creadores de empleos de calidad en sus regiones. El USDA ofrece recursos e instrumentos para que las pequeñas tiendas de barrio y las empresas del sector rural se desarrollen y tengan la oportunidad de crecer.
La reactivación de la industria de transporte local permite que el trabajo se cree directamente en el hogar de los trabajadores y elimina en muchas ocasiones la necesidad de desplazarse hacia las grandes ciudades. La vitalidad económica de la localidad es la clave para los pueblos vivos donde el comercio y la producción se desarrollan bajo estándares de calidad operativa excelentes.
