El incremento sostenido del salario mínimo en México, que ha registrado un acumulado de 110% en el último sexenio, plantea un cambio fundamental en la estructura de salarios del país. A este ritmo, el salario mínimo se proyecta para igualar o incluso superar los sueldos de nivel profesional para el año 2028, según estimaciones de AON México.
Esta aceleración plantea un reto para la mayoría de las empresas, que enfrentan la necesidad de ajustar sus estrategias de compensación para evitar que los salarios básicos sobrepasen a las remuneraciones de puestos técnicos y profesionales.
Propuesta de incrementos salariales de Claudia Sheinbaum y su impacto en el mercado laboral mexicano
La presidenta Claudia Sheinbaum ha propuesto un aumento anual cercano al 12% en el salario mínimo, lo que llevaría a que, para 2028, este ingreso alcance los niveles de salarios de puestos profesionales en muchas industrias.
En 2024, el salario mínimo mensual se fijó en 7,468 pesos tras un incremento del 20%, y con estas proyecciones, el sueldo básico continuará en una escalada sostenida. Este aumento responde al objetivo de asegurar que el salario mínimo en México cubra 2.5 veces el costo de una canasta básica, lo cual permitiría a las personas en empleos básicos acceder a una vida más digna.
Estrategias de compensación: ajustes salariales y contracción de categorías
Las empresas han implementado una serie de estrategias para hacer frente a este fenómeno. Entre ellas, la contracción de categorías es una de las soluciones más comunes: según AON México, más del 50% de las organizaciones han eliminado el primer nivel de sus tabuladores salariales debido a que quedaban por debajo del salario mínimo.
Otras estrategias incluyen la retabulación de sueldos, la creación de nuevas categorías salariales con diferencias de al menos un 5%, y la actualización de los tabuladores salariales anualmente.
La fijación de porcentajes salariales superiores al mínimo es otra medida que asegura que los puestos clave se mantengan competitivos y evita una mayor afectación en los niveles salariales superiores. Además, algunas empresas están implementando roles multihabilidades que permiten a los empleados acceder a mejoras salariales al desempeñar varias funciones.
La incorporación de bonos de desempeño: una herramienta para enfrentar el aumento del salario mínimo
Claudia Rodríguez, líder de Productos de Carrera en Mercer México, observa que el crecimiento del salario mínimo ha llevado a muchas empresas a utilizar bonos variables para equilibrar la diferencia salarial.
Los bonos de puntualidad, asistencia y desempeño, que antes eran exclusivos para ciertos empleados, se están generalizando y ampliando a sectores que anteriormente no los aplicaban, como el personal sindicalizado.
Estos bonos permiten mejorar la compensación de forma variable sin alterar el salario base, lo que resulta en una solución flexible y menos onerosa para las empresas.
Anticiparse a los cambios laborales: una necesidad para las empresas
La transformación en las políticas salariales también coincide con propuestas de reformas laborales que impulsan un cambio hacia condiciones más justas para los trabajadores.
Por ejemplo, está en debate una posible modificación en la ley del aguinaldo que ampliaría el beneficio mínimo de 15 días a 30 días. Estos cambios, sumados al crecimiento del salario mínimo, exigen que las empresas mantengan un plan de acción y una vigilancia constante sobre las tendencias en materia laboral.
La aceleración del salario mínimo en México representa un desafío y una oportunidad para las empresas.
Al anticiparse y ajustar sus estrategias de compensación, las organizaciones pueden no solo retener talento clave, sino también adaptarse a un mercado laboral que valora el crecimiento económico y el bienestar de los empleados.
Al optimizar sus esquemas de compensación, incluyendo salarios competitivos, bonos y beneficios, las empresas mexicanas están mejor posicionadas para enfrentar un entorno en el que el salario mínimo alcanzará los sueldos profesionales en tan solo unos años.
