Este miércoles, en el Registro Federal se publicó una norma definitiva que pone fin al Programa de Incentivos a la Producción de Energías Renovables (REPI), decisión firmada por el Departamento de Energía (DOE), que no recibía fondos desde 2009. Creada en 1992, recibió la baja el reciente 14 de mayo por la firma de Audrey Robertson, secretaria adjunta de Energía, pero entrará en vigor el 1 de octubre de 2026.
Los pasos previos a la eliminación
El REPI fue aprobado en 1992 mediante la Ley de Política Energética para fomentar la generación renovable y en 1995 recibió la reglamentación por parte del DOE a través de la norma 10 CFR Parte 451, cuando comenzó el pago de los incentivos. Sin embargo, el Congreso asignó fondos al REPI por última vez en 2009 y, a partir de ese año, el financiamiento no llegó en los futuros años fiscales.
Tras esto, a comienzos de este mayo, el DOE publicó un aviso de reglamentación propuesta para derogar el REPI antes de su fecha de vencimiento legal y, este 20 de mayo se publicó la norma definitiva de que el programa queda formalmente derogado y entrará en vigor el 1 de octubre de 2026 y ningún pago podrá realizarse luego del 30 de septiembre de 2026.
Fin a un esquema de subsidio en energías renovables
El DOE publicó la eliminación de un esquema de subsidios que pagaba a estados, cooperativas eléctricas sin fines de lucro y subdivisiones estatales para la generación de energías renovables. Sin embargo, nadie recibió fondos del REPI en los últimos 15 años, porque el Congreso dejó de asignarle fondos. Según el Registro Federal, solo dos comentarios fueron recibidos durante el periodo de consulta pública y ambos se mostraron en contra de la derogación del programa de incentivos.
Cabe destacar que el presupuesto para el año fiscal 2026 tampoco incluyó partidas para el programa, lo que lo convirtió ya en un caso particular sin respaldo financiero desde hace más de una década. Entre los comentarios, abiertos al público a comienzos de mayo, una ciudadana particular dijo: «Las energías renovables reducen los costos energéticos de los hogares y mejoran la calidad del aire».
Por su parte, como posición oficial, el DOE respondió que reconocía los beneficios, pero sostuvo que el REPI no es necesario debido a otros mecanismos fiscales y estatales para apoyar a la generación de energía renovable, como pueden ser créditos fiscales, otros incentivos, subsidios de eficiencia energética y garantías de préstamos. A pesar de esto, las políticas siguen en dirección contraria y desde la Casa Blanca priorizan la generación de energía con métodos tradicionales.
Tras el cambio y con la dirección marcada de la administración Trump rumbo a la desregulación de la energía, el DOE señaló que su decisión es coherente con el Decreto Ejecutivo 14192 y considera el REPI como una de las 10 regulaciones identificadas para su eliminación bajo su mandato. A pesar de ser derogada, el programa podría reaparecer en caso de que el Congreso logre otorgarle fondos hasta el 1 de octubre de 2026, pero no existen movimientos fuertes para ello hasta el momento.
Más justificaciones
Los encargados federales de Energía concluyeron que esta eliminación no genera impacto ambiental ni económico para las pequeñas empresas por su larga inactividad. A la vez, en el documento publicado en el Registro Federal, le quitaron importancia porque no constituye una acción de relevancia en materai de suministro o uso de energía según los estándares oficiales. Así, las energías renovables ven caer una de las políticas más antiguas en Estados Unidos por el reemplazo o renovación de otros incentivos en el sector.
