El presidente Donald Trump firmó este jueves una medida que elimina dos regulaciones de la era Biden que regían para la Agencia de Protección Ambiental (EPA) sobre los sistemas de refrigeración en supermercados, camiones de reparto y aires acondicionados, ya que aseguran que la decisión se traducirá a la baja en los precios de productos. Además, en números absolutos, Trump señala que podría generar ahorros de más de US$2400 millones en total para «familias que hacen sus compras cada semana en Estados Unidos».
Las leyes de EPA desreguladas
Según el comunicado oficial de la Casa Blanca, la Revisión de la Regla de Transiciones Tecnológicas del 2023 y la Corrección a la Regla ER&R de 2024 son los ejes de la modificación que traería un alivio económico a familias en Estados Unidos. En detalle, exigía a los negocios cambiar sus equipos de refrigeración con poco tiempo y solo permitía un tipo de gas para su uso. Ahora, permitirán más opciones y no tendrán que tirar los equipos actuales para pagar fortunas por unos nuevos.
Por otro lado, la regla ER&R de 2024, implementada por la administración Biden y apoyada por la EPA anterior, obligó a todos los camiones refrigerados a reparar cualquier fuga de gas, aunque fuera mínima. El cambio oficializado por Trump exime de exigencia a los transportistas, ya que el riesgo a la salud era muy bajo y el costo económico muy alto.
Dos desregulaciones en la EPA
El presidente Trump eliminó dos reglas del gobierno de Biden que obligaban a supermercados y a fábricas a cambiar sus sistemas de refrigeración por otros más caros y específicos por las exigencias de la EPA. Según el gobierno, estas medidas encarecían todo lo que se compra día a día en los supermercados, por lo que señalan que se proyecta un ahorro de US$2400 millones.
Con esto, los refrigeradores del supermercado, donde están las carnes, lácteos y vegetales, verán menos exigencia en el tipo de gas que utilizan, como también lo harán los camiones que traen comida de las granjas hacia las tiendas. «Biden obligó a las empresas a usar un tipo específico de refrigerante más caro, con poco tiempo para hacer el cambio. Eso subió los costos operativos y, al final, esos costos llegaron a los precios del estante», según el informe oficial de la Casa Blanca.
Desde la EPA, apoyaron la medida y sostienen que más de US$800 millones se ahorrarán en supermercados, hasta US$1500 millones en transportes de alimentos y más de US$2400 millones en total. Lee Zeldin, titular de la EPA, escribió: «Los estadounidenses tenían razones para estar frustrados con las normas sobre refrigerantes de la era Biden. No protegían la salud humana ni el medio ambiente y, en cambio, imponían restricciones costosas e inaplicables más allá de lo que exige la ley».
En la misma sintonía, Donald Trump añadió ante la prensa: «La administración Biden obligó a las empresas a adoptar refrigerantes específicos que dispararon masivamente el precio del transporte y almacenamiento de diversos bienes, por lo que los estadounidenses enfrentaron precios más altos y un acceso reducido a suministros médicos críticos».
Detalles oficializados
El comunicado oficial de la EPA difiere de la postura de la Casa Blanca respecto a la regla ER&R, ya que señala que es solo una propuesta y no fue aprobada del todo hasta estos momentos. De todas formas, deberá respetar la ley federal AIM Act, que el Congreso aún no ha modificado. A la vez, no se dio una fecha exacta de cuándo se sentirá en los bolsillos el ahorro en los precios de los supermercados. Sin embargo, la responsabilidad hacia la gestión previa es un hecho por parte del presidente Trump y de la agencia ambiental.
