La justicia de Texas avanza en la demanda contra Cam Solar Inc., que ofrece servicios de instalación de paneles solares. Tras múltiples denuncias de clientes que acusaron a la firma de vender un producto que no cumple con la eficiencia y el ahorro prometidos, Ken Paxton inició la investigación para determinar responsabilidades.
La causa contra Cam Solar Inc.
En un momento histórico para la expansión de la industria de las energías renovables en EE. UU., la caída de Cam Solar Inc. sienta un precedente para discutir la capacidad real de los servicios en proliferación de garantizar una inversión que, a largo plazo, permita el ahorro en las boletas del servicio eléctrico.
Fundada en San Antonio en 1990, la empresa se presenta como pionera en la materia y ofrece una alternativa al suministro tradicional en Texas y Colorado. «Durante nuestras décadas de trayectoria, nos enorgullece haber ayudado a nuestros clientes a reducir sus costos y obtener importantes reembolsos e incentivos para la instalación de paneles solares en Denver, San Antonio y Austin», reza el sitio web oficial.
Actualmente, la corporación se jacta de contar con un vasto servicio que cubre las diferentes fases del proceso de instalación de sistemas fotovoltaicos para uso residencial y comercial. Asimismo, asegura contar con sellos oficiales que respaldan la calidad de su producto.
Pese a su notable experiencia, Cam Solar Inc. quedó envuelta en la polémica junto a otras marcas afines, luego de que trascendiera la existencia de denuncias de clientes que quedaron insatisfechos con la relación costo-resultado de la oferta.
Según la Procuraduría General de Texas, a día de hoy son más de 100 las quejas que aluden al ofrecimiento de «información engañosa sobre el ahorro en las facturas de energía, la eficacia de los sistemas de paneles solares, la instalación de los equipos y los términos y políticas».
Una de las denuncias más graves reportó el desprendimiento de los paneles del techo de la propiedad a menos de un año de su colocación, hecho que provocó daños severos a las instalaciones y la vivienda vecina. En este escenario, el procurador Ken Paxton formalizó la demanda amparándose en la Ley de Prácticas Comerciales Deceptivas.
Paxton inicia la demanda
El letrado observó que la firma «mintió y engañó con sus tácticas de venta fraudulentas y engañosas», y que, en consecuencia, «demasiados texanos han sido engañados para comprar sistemas solares costosos y complejos bajo el pretexto de «energía verde»».
En concreto, la demanda se asienta en seis delitos fundamentales de los que es acusada Cam Solar Inc. En primer lugar, se habla de ahorros falsos e incumplimiento, dado que, al poco tiempo de ser puestos en funcionamiento, los paneles fallaban o dejaban de producir energía, sin cambios registrados en las facturas de luz.
En segundo lugar, el texto denuncia que se ofrecieron garantías con «trampa financiera». Según detalla, el servicio gratuito por la revisión del equipamiento era en realidad cubierto con el cobro de «tarifas ocultas y cargos sorpresa».
Entre otros puntos, se subrayan prácticas complejas como el uso de los datos de familiares de clientes con recursos insuficientes para incluirlos en la letra chica de los contratos como obligados de un préstamo a largo plazo.
«Esto se acaba aquí (…) Perseguiré con firmeza a cualquier empresa deshonesta del sector de paneles solares que intente estafar a los texanos», sentenció Paxton, además de dejar en claro que va tras el objetivo de conseguir una indemnización para los afectados y sanciones civiles en virtud de la DTPA para los acusados.
Otras causas abiertas
En abril, la Procuraduría dio inicio al juicio contra las empresas Pure Leaf Kratom y Outcast Distribution, dedicadas al comercio de kratom, un suplemento energético de origen natural. Pese a su pretendida inocuidad, las autoridades detectaron que el producto contaba con un alto nivel de alcaloides que lo hacía tóxico para el consumo humano.
