El Export-Import Bank de EE. UU. benefició con un millonario préstamo a la firma FuelCell Energy, dedicada al desarrollo de energías limpias. La empresa prestará servicio en Corea del Sur con el respaldo de fondos estatales, consolidando la expansión de la industria sustentable estadounidense.
FuelCell llega a Asia
Tras las peripecias sufridas a partir del bloqueo del estrecho de Ormuz, y con la ola de transición energética recorriendo el mundo, EE. UU. concretó una maniobra a favor de la exportación del suministro sustentable, a través de la entrega de US$49 000 000 a la empresa domiciliada en Connecticut.
Pese a la determinación de la administración republicana de dar prioridad al repunte del mercado de los hidrocarburos, con el impulso a la producción y comercialización de la materia prima obtenida a partir de la Cuenca Pérmica, el EXIM vio en la industria de la energía limpia una posibilidad para el crecimiento de las arcas federales.
Los fondos, transferidos en dos partes y con una entrega inicial de US$22 000 000 programada para el 30 de junio, serán empleados para financiar la producción de equipamiento para su exportación a Corea del Sur. En concreto, la corporación entregará «cinco bloques de energía de 2,8 MW» a la firma Gyeonggi Green Energy.
«La aprobación de EXIM valida la solidez de este proyecto, nuestra alianza con Gyeonggi Green Energy, el plan de negocios de FuelCell Energy y nuestra capacidad para suministrar energía limpia distribuida a gran escala a nivel mundial», afirmó Michael Bishop, director financiero de FuelCell.
Asimismo, señaló la importancia de que el Estado motive el posicionamiento de las marcas nacionales en mercados energéticos globales, teniendo en cuenta que el auge de la inteligencia artificial y la expansión de los centros de datos demandan una diversificación de las fuentes disponibles.
En la misma línea, la empresa destacó el impacto positivo del aumento de su producción en la economía y el sistema laboral de Connecticut, donde se encuentra su planta de fabricación. «Esta transacción se alinea con la misión de EXIM de apoyar la industria manufacturera, las exportaciones y la competitividad global», explicaron.
La propuesta para expandir la energía limpia
FuelCell se presenta como «una empresa estadounidense de tecnología de energía limpia que proporciona energía de base continua y escalable para aplicaciones críticas a nivel mundial». Su producto estrella son los sistemas de pilas de combustible que aseguran un suministro constante a bajas emisiones.
Se trata de módulos diseñados para abastecer a instalaciones amplias, como hospitales o centros de datos, y que cuentan con un sistema de captura de carbono inteligente, que les permite reaprovechar el desecho de CO2 para generar energía a partir del mismo.
Otra de sus propuestas está enfocada en el hidrógeno. Mediante electrólisis, se obtiene el H puro, uno de los elementos clave de la transición energética por su utilidad en el almacenamiento energético y como combustible verde.
«Con una capacidad instalada de casi 60 MW, la planta de GGE se encuentra entre las mayores instalaciones de pilas de combustible del mundo y constituye un importante ejemplo de despliegue de energía limpia», explicaron, por lo que la incorporación de FuelCell está pensada para potenciar su actividad.
Sigue en ascenso la exportación de hidrocarburos
Paralelamente, el gobierno de Donald Trump continúa apostando por los combustibles fósiles. En concreto, el DOE prevé el repunte de las exportaciones del GNL en los próximos años. Chris Wright, titular del organismo, adelantó un incremento de entre 15 000 000 y 20 000 000 de toneladas hacia fines de 2027.
Por su parte, la EIA ratificó el incremento apuntalado en la apertura de cinco nuevas terminales. Corpus Christi Stage 3, Golden Pass LNG, Port Arthur LNG y Rio Grande LNG impulsarán las transacciones hacia el extranjero, donde EE. UU. marca presencia en Europa, Asia y LATAM.
